¿Estamos más divididos que nunca? Un vistazo a la polarización política en Latinoamérica
La polarización política ha escalado a niveles alarmantes en varias partes del mundo, pero es en Latinoamérica donde este fenómeno ha tomado un rumbo especialmente preocupante en las últimas dos décadas. Según datos proporcionados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), basados en estudios de Variety of Democracies (V-Dem), esta región ha experimentado un incremento significativo en la división política, superando el promedio global alrededor del año 2017.
En la entrada del nuevo milenio, Latinoamérica mostraba un panorama bastante menos polarizado que la mayor parte del mundo, ubicándose como la segunda región con menor división política. Sin embargo, esta situación comenzó a cambiar drásticamente a partir de 2015, cuando la polarización política empezó a aumentar a un ritmo acelerado.
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El declive de los moderados
Una de las transformaciones más notables en el espectro político latinoamericano ha sido la disminución de las personas que se identifican como moderadas. Investigaciones realizadas por académicos de la Universidad de Quito, que analizaron diversas encuestas, revelan que entre 2010 y 2017 el porcentaje de individuos que se consideraban moderados cayó 12 puntos.
Este declive de la moderación ha coincidido con un aumento en la identificación de los ciudadanos con posiciones más extremas. Durante el mismo periodo, se observó un crecimiento continuo en el número de personas que se autodenominaban de “extrema izquierda” y un aumento moderado de aquellos que se inclinaban hacia la “extrema derecha”.
Cambio en la auto-identificación ideológica
El cambio en la tendencia de auto-identificación política no solo se refleja en el aumento de extremos, sino también en la disminución de las respuestas ambiguas o neutrales. Anteriormente, una mayor cantidad de ciudadanos evitaba posicionarse claramente en el espectro ideológico, optando por no responder o declararse indecisos. Sin embargo, los datos más recientes indican que cada vez más personas están dispuestas a ubicarse en un punto específico del eje izquierda-derecha, reduciendo significativamente la tasa de no respuesta en las encuestas sobre orientación política.
Este fenómeno no solo muestra un cambio en la percepción personal de las ideologías, sino que también sugiere una sociedad más dividida, donde los puntos de vista se están polarizando y los términos medios parecen desvanecerse.
La creciente polarización en Latinoamérica es un reflejo de una tendencia global que desafía la cohesión social y plantea importantes preguntas sobre el futuro político y social de la región. Este aumento de la división ideológica exige una reflexión profunda sobre cómo los países pueden manejar la diversidad de opiniones sin fragmentar aún más sus sociedades.
El análisis de estos cambios es crucial para entender la dinámica política actual y anticipar los posibles escenarios futuros en Latinoamérica y más allá. La pregunta que surge es: ¿cómo podrán los países de la región manejar esta creciente polarización y encontrar caminos hacia el diálogo y la reconciliación en un contexto de creciente división?
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Luna Delgado escribe sobre vida cotidiana, sociedad y cultura local. Con una visión sensible y cercana, retrata los desafíos, logros y costumbres de los ciudadanos campechanos. Su escritura es directa, emocional y profundamente humana, lo que le permite conectar con una audiencia diversa y fiel.