Editorial

La actitud y las ganas de trabajar bien

Voces, Jueves 29 noviembre, 2012 a las 9:29 am

Tan patética como ilustrativa es la imagen de una diputada local panista publicada ayer en este rotativo. La actitud de nuestra ‘representante’ bien podría llevarnos a la conclusión de que todos los integrantes de la LXI Legislatura laboran de esa manera, es decir, quitados de la pena, cómodamente sentados en sus curules, omitiendo lo que sucede en tribuna. Sería muy atrevido generalizar y llegar a una conclusión a partir de una imagen, pero la percepción ciudadana hacia ellos difícilmente puede cambiar de la noche a la mañana, pues en un lapso de apenas dos meses los hemos visto además cometer yerros en su manera de leer, sumergirse en debates generalmente estériles y evidenciar falta de profesionalismo en su departamento de Comunicación Social. El mensaje que están enviando obligadamente debe ser corregido con trabajo y con leyes que en realidad afecten -para bien- a la ciudadanía.

En los últimos días también hemos visto actitudes contrastantes entre funcionarios de diferentes niveles. Aunque su exposición ante la opinión pública no es la misma que la de los diputados, los resultados que están entregando son su mejor bandera. Si bien a los funcionarios públicos se les paga para eso –para que den resultados-, son perceptibles las actitudes de muchos de ellos. Como en un día podemos ver a un secretario estatal buscando la promoción de nuestro estado hacia afuera, en otros días observamos a funcionarios quejarse de las limitaciones presupuestarias y con ese pretexto no dar resultados. Todo se reduce en actitudes, profesionalismo y sobre todo, vocación hacia nuestra tierra.

TUMBABURROS

Buenos tiempos (Adj). Dícese así a la época que muchos están añorando a partir del 1 de diciembre próximo con la idea de que todo va a cambiar de la noche de la mañana, borrándose de nuestro horizonte la violencia, la inseguridad, la maldad, la corrupción, la deshonestidad, y muchos etcéteras.

Desprimidos (¿Adj?). ¿Qué dijo? Palabra pronunciada por una diputada local el martes pasado cuando se quiso referir a una ley para atender a personas vulnerables que sufren de inseguridad y angustias. La diputada, para colmo, es una maestra convertida en… ¡legisladora federal y ahora local!

Pronuncicación (¿Verb?). ¿Queeeee? Palabra vertida por otra diputada local en la sesión del martes cuando quiso justificar su ¡mala pronunciación! al momento de leer un punto de acuerdo. Sugerencia que debe ser tomada muy en serio por la Real Academia de la Lengua para su próxima edición 2013.