Los resultados del examen del Servicio Profesional Docente para la ocupación de palzas en el sistema educativo estatal de nivel básico son muy reveladores de la situción en que se encuentran las escuelas normales de la entidad y el nivel en que egresan los jóvenes campechanos.
Aunque en teoría son esos centros educativos semilleros de profesionistas con una gran vocación para la enseñanza, la realidad es que hoy por hoy representan sólo una opción de los campechanos de las zonas rurales para hacerse de un mejor futuro en un panorama en el que el trabajo del campo o actividades productivas no es prometedor.
En pocas palabras, lejos de ser sitios de formación de maestros, en el estricto sentido de la palabra, son más bien vistos como ‘refugio’ por muchos jóvenes sin mayores opciones u oportunidades, lo que a su vez puede ser entendible.
Pero eso nos da la idea de la necesidad de un cambio profundo y urgente en las escuelas normales. Estos centros educativos son escenciales para la educación del estado. Es ahí donde se conciben profesionistas y profesionales, es ahí donde se dota a los jóvenes de la capacidad, de la calidad, de los valores y de la preparación necesaria para brindar a nuestros hijos una buena educación.
Actualmente en el estado existen numerosas escuelas normales rurales. Las hay en Hecelchakán, en Calkiní, en Hopelchén, en Campeche. Las hay también en el Instituto Campechano, en la Universidad Pedagógica Nacional, la Normal Superior, entre otras.
¿Qué se está haciendo en esos centros escolares para que de casi mil 300 jóvenes que aplicaron el examen para hacerse de una plaza o ingresar al Servicio Profesional Docente apenas 91 hayan sido considerados ‘idóneos’ por la propia Secretaría de Educación Pública?
Y si a ellos se les consideró idóneos ¿cómo se les considera a los otros mil 177 jóvenes que quedaron fuera y que fueron formados por el propio sistema educativo?
Hoy más que nunca urge un cambio radical. Un cambio que quizá contemple el cierre de algunas de esas muchas normales que, en otro tiempo, fueron consideradas necesarias pero que hoy sólo representan una distracción para los jóvenes que, al egresar, se encuentran sólo con el desempleo por las escasas fuentes de trabajo y por su bajo nivel de preparación.
Sería mucho mejor concentrarse en unas cuantas normales, pero que cuenten con lo necesario y se replanteen los contenidos y los métodos de enseñanza.
TUMBABURROS
Cochinero (Sust.. común). Dícese de un lugar muy sucio y pestilente o que luego de ser un lugar atractivo para turistas se convierte en un basurero por manifestantes que, aún en su derecho de protestar, les vale el daño que causan a los demás y a la ciudadanía y son dirigidos por un líder que sólo recurre al chantaje.
Biosfera (Sust. común). Lugar protegido por sus belleza natural y su aporte al bienestar, cuenta con grandes zonas arboladas, fauna, flora y recursos ilimitados, pero que es peleada por presuntos trabajadores del campo que quieren tierras para trabajar y la amenazan con talarla y demontarla.
Raves (Anglicismo). Fiestas privadas muy de moda entre los jóvenes y que se salvaron de los operativos porque la autoridad cayó en la cuenta que no podía irrumpir en predios particulares.
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Fabián Barrera




Editorial
