Siempre hay un día después de mañana y si hay un lugar que describe un antes y un después es precisamente Calakmul desde su inscripción a la muy selecta lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, dentro de los denominados Patrimonio Mixto. Razón por la cual se ha convertido en un preciado tesoro pero no precisamente por la exuberante biodiversidad que comprende o la milenaria historia de sus monumentos de la antigua civilización Maya, sino lo que esto representa dentro de los mercados internacionales de las actividades económicas relacionadas, principalmente el turismo. Su selva se convierte en verde jade y sus históricos vestigios de piedra en diamantes para todos aquellos especuladores que perciben en la región una preciada mina de riquezas de incalculable valor debido a su potencial para el desarrollo de productos de alto consumo en los mercados económicos y turísticos mundiales, y es que la certificación otorgada por la UNESCO es una garantía de uso para ellos, lo que más bien debería ser sinónimo de aprovechamiento sustentable y crecimiento para nuestras comunidades locales.
La región de Calakmul ha pasado por profundos cambios a lo largo del tiempo, siendo una de las regiones más extensas del estado de Campeche, tiene características únicas que lo hacen un mosaico de complejidades, que va desde los aspectos multi-culturales debido a las diferentes corrientes migratorias que lo han poblado, su dispersión poblacional que ha hecho complicada la atención de sus necesidades más básicas como lo son agua, electricidad, salud y educación. Así, escasamente poblado y asentado en una gran riqueza cultural y natural, la región de Calakmul es irónicamente una de las áreas más pobres de nuestra entidad.
El Municipio de Calakmul es una extensa zona fronteriza de México que posee la característica única de colindar con dos países, Guatemala y Belice, y a su vez ser la única que no cuenta con ningún cruce fronterizo formal. Adicional a ello, limita con el complicado y demandante estado de Quintana Roo, que durante muchos años ha mantenido una presión adicional a todas las anteriormente citadas, y quizá en este momento, su cercanía sea un factor ambivalente (favorable y desfavorable) por ser el crecimiento natural de un nuevo corredor turístico que sumaría un gran valor agregado a la oferta de productos en toda la región, ahora con “marca registrada” UNESCO.
Precisamente el pasado mes de junio, cuando Calakmul recibió el reconocimiento por parte de la UNESCO como Patrimonio Mixto, a la par contrajo importantes compromisos para salvaguardar la integridad del bien, como lo son conservar y preservar los elementos que sustentan el “Valor Universal Excepcional” que motivó su registro en la Lista del Patrimonio Mundial como bien cultural y natural.
¿Pero qué conlleva este compromiso? ¿A quién compete cumplirlo? ¿Qué afectaciones tiene?
La Reserva de la Biosfera de Calakmul ha atraído desde tiempo atrás a un gran número de investigadores, universidades y ONG’s. La administración de la Reserva recae en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) que a su vez depende de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Dentro del área natural protegida se encuentran un gran número de vestigios arqueológicos y la Antigua Ciudad Maya de Calakmul (que ya era Patrimonio Cultural de la Humanidad) las cuales administra el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que depende del Consejo para la Cultura y las Artes (CONACULTA), lo que también atrae a investigadores externos nacionales e internacionales. También podemos mencionar por los intereses del turismo a la Secretaría de Turismo (SECTUR), por cuestiones de carácter étnico a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), también a la Secretaría de Gobernación (SEGOB), por los aspectos fronterizos el Instituto Nacional de Migración (INM) y por consiguiente la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), y también a las instancias de seguridad.
El perímetro que comprende el nombramiento de la UNESCO se encuentra dentro de algunos ejidos y ampliaciones forestales de los mismos, existen también terrenos nacionales, propiedad municipal y también estatal, así como algunos pequeños espacios que pertenecen a particulares. La realidad, no existe un deslinde cien por ciento confiable que pueda determinar todos los límites, ni las porciones correspondientes. Aquí hay una competencia de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) que valdría mucho la pena agilizara los trabajos que expliquen la tenencia y propiedad de la tierra en esta región. Bueno, quizá eso sea mucho exigir si apenas estamos terminando los conflictos limítrofes con Quintana Roo.
Podríamos seguir sumando dependencias y organismos que se involucran en la región por diferentes razones, también tenemos que considerar al Gobierno del Estado de Campeche y a la administración del Ayuntamiento de Calakmul. Definitivamente son muchos los involucrados y muchos los actores que intervienen en la región, así como muchos son los ordenamientos legales que se requieren cumplir para salvaguardar la integridad natural y cultural del sitio, de lo contrario lo hasta ahora se ha logrado podría desvanecerse.
La planeación y ordenamiento legal es clave para solucionar y prever los conflictos, pero más importante será aún la gestión del lugar como sitio Patrimonio Mixto lo que le dará lugar no solamente al cumplimiento de los requisitos de la UNESCO, sino garantizará que la administración de las actividades económicas, sociales, culturales, de investigación y recreación en Calakmul aporten bienestar, crecimiento y mejoren la calidad de vida de las comunidades aledañas.
¿De quién es la responsabilidad? De todas las partes, por lo que es necesario su integración dentro de un Plan de Gestión del Sitio, con las estrategias y las acciones necesarias para alcanzar con éxito las metas del desarrollo que requiere Calakmul y nuestra gente, para que este preciado tesoro sea aprovechado localmente.





