¡¡Hola!!

En los últimos días hemos vivido diferentes cambios de clima aquí en la ciudad: calor en la mañana con mucha humedad y, de repente, un viento que a la más flaca la volaría por los aires. Diferentes temperaturas han enfermado hasta a la persona más sana con esos cambios repentinos. Gripas, tos y dolores de garganta han estado al por mayor, al menos en lo que me consta. En fin, el clima ha sido muy variado y nos ha llevado a buscar en lo más escondido de nuestro clóset para encontrar la ropa invernal campechana.

El frío aquí ‘se cuece aparte; por un lado, es muy húmedo y se siente hasta lo más profundo de los huesos, y por otro, no todos nuestros inviernos han sido con temperaturas bajas.

El revuelo de toda la situación climática que estamos viviendo es porque cuando empieza a sentirse un poco el frío en nuestra entidad salen a relucir toda clase de abrigos, chamarras, bufandas, botas y casi casi hasta guantes guardados.

¡¡¡ALTO!!! No se emocionen tanto, yo sé que hay que aprovechar uno que otro vientecito o frío, pero no hay que exagerar en nuestra manera de vestir. “Calmantes montes alicantes pintos pájaros cantantes” (refrán que utilizamos para referirnos a tener paciencia, calma y tranquilidad) no se me apasionen que no vivimos en Canadá o Rusia como para vestirnos como sus habitantes.

Ni siquiera alcanzamos a igualar en vestimenta a ningún actor o actriz hollywoodense, pues ahí si hay -por mucho- más frío que aquí.

Ahora bien, si usted quiere vestirse como ellos, sólo imite la ropa, pero con tela acorde a nuestro clima. Digo, hay de fríos a fríos; el nuestro no es siquiera comparable con el de la Ciudad de México o Monterrey, por eso vayámonos con calma.

Sé que hay días que son excepción y de repente sí aplica vestirse muy bien abrigado, pero no para andar como si uno estuviera caminando por la Quinta Avenida de Nueva York y sólo vamos a la oficina a trabajar.

Espero estar siendo clara, no hay que copiar de otros lo que aquí no aplica y vestirse con bota de peluche para ir a la escuela o al cine cuando lo que van a conseguir es que les suden los pies a todo lo que da. O ponerse bufanda preciosa tejida con el hilo más grueso, pero que nos va a hacer el cuello más flaco por tanto sudar. Hay que vestirse acorde al frío que tenemos; muy fashion, sí, pero no abultarnos con tanta ropa encima sólo porque es de última moda.

Recuerden siempre que ‘menos es más’ y cada lugar al que acudimos tiene su tipo de vestimenta en todas las épocas del año.

Siempre hay que tener básicos en el clóset (si se puede), para así poder combinarlos con buenos accesorios, que en este caso y temporada son las bufandas de telas suaves y se ven padrísimas con cualquier cosa.

Así que ojo chicas y chicos, recuerden que en este frío campechano hay que taparse, no disfrazarse.

Les mando un beso. Nos leemos el próximo domingo.

Ba-bye!!!