Ricardo Rodríguez Dives
Estrategia y Desarrollo
Ricardo Rodríguez Dives

Contador público egresado del ITESM, con estudios en Dirección Hotelera en Cornell University y Finanzas en UC Berkeley; consultor en Turismo y Competitividad Económica; conferencista en foros de México, EUA, Canadá, Centroamérica y Europa; miembro fundador de organizaciones relacionadas al turismo, la cultura y los negocios; ex secretario de Turismo de Campeche

@rrdives

¿Y después del siete?

Voces, Jueves 18 junio, 2015 a las 2:21 pm

La tan ansiada contienda electoral finalmente llegó, y si bien aún están en los recuentos y el proceso todavía lleva algunas acciones que deben finalizar, el resultado nacional y local de las decisiones que tomamos los ciudadanos se vislumbra ya con una relativa claridad.

Es muy interesante analizar el transfondo de tantos resultados, pero sobre todo es muy determinante saber que el valor del voto es un poder ciudadano con el que puede trascender en la vida de una nación. Quizá muchos sigan teniendo una animadversión sobre nuestro sistema electoral, el cual es perfectible, pero debemos ser conscientes que hemos avanzado años luz por sobre muchos otros países, y que los cambios en México no se dan con sangre sino con la voluntad de un pueblo que toma decisiones mediante una participación efectva en un proceso legítimo y sólido.

Lo que es definitivo es que México se vistió de democracia, con una interesante mixtura de colores y conformaciones políticas. En un país que es diferente en cada región, mostrando que las decisiones tomadas están orientadas primeramente por el ámbito de lo local y en segunda parte por el nacional. En algunas partes del país el tema social fue el de mayor peso, especialmente la seguridad; en otros, la problemática económica imperó sobre otros factores. En casi todas partes hubo un rechazo a la corrupción y descrédito de los malos gobiernos.

También fue importante ver cómo pesan más que las siglas de un partido y sus ideologías, las capacidades y perfiles de los candidatos. Esto es un aspecto que hay que tomar mucho en cuenta, ya que a partir de las elecciones del 2018, la gran mayoría de los puestos de elección popular tendrán la característica de que sus ocupantes podrán ser reelectos de manera directa, lo que le dará aún más fuerza al poder ciudadano de elegir y obligará a los candidatos ganadores a hacer un mejor papel, dándole prioridad al interés colectivo.

Las candidaturas ciudadanas será un tema que llenará mesas de debate en los próximos años, pero el entendimiento de la lección para los partidos y para la población en general, estará inmerso en el escrutinio de la actuación que tengan los ganadores en las contiendas y la selección de mejores representantes.

Existe un espacio aún por llenar sobre la discusión de la necesidad de tener una segunda vuelta en las elecciones donde ningún candidato logre la mayoría absoluta, lo que pone a meditar a todos sobre qué parte del interés de la población representa el ganador de la contienda cuando tiene un porcentaje muy bajo en comparación al padrón de electores. Son principios de representación, pero sobretodo factores para lograr una mejor gobernabilidad.

Podrán existir grandes diferencias en los criterios para analizar lo que sucedió en esta jornada electoral, pero para la generalidad será importante considerar que México es un país diferente, que nuestra democracia está en un periodo de maduración importante y aunque todavía existan acciones poco ortodoxas en las estrategias de los diferentes grupos para obtener el voto mayoritario, definitivamente el poder ciudadano es cada día más sólido.

Independientemente de que el proceso aún lleva algunas etapas de calificación en los distritos y localidades donde existen impugnaciones y ha sido necesario revisar los resultados con mayor detenimiento ante las instancias correspondientes, ya pasada la jornada electoral del siete de junio es necesario que a todos los niveles y en todas las esferas de la sociedad y el gobierno comencemos con la etapa de transición para la transmisión efectiva de los cargos que fueron disputados, principalmente cuando se trata de las autoridades de los gobiernos estatales, municipales, juntas y delegaciones. Para la gran mayoría de los estados del país este periodo será concluido el próximo mes de septiembre.

Todos los que se van deben rendir cuentas claras del estado que guarda cada uno de sus encargos, cuál es la agenda de pendientes, obras en proceso, iniciativas archivadas, saldos financieros, compromisos legales contraidos, adeudos y muchos otros detallitos que suelen ser las grandes sorpresas para los que llegan. Así también en lo individual es necesario presenten sus respectivas declaraciones patrimoniales de salida, aquellas que hasta este momento no hay forma de que los ciudadanos comunes tengamos manera de enterarnos, solo conocer las especulaciones y a veces el descaro de grotescas evidencias pero inexistentes para las entidades revisoras.

Lo importante será que en este intervalo de tiempo no se detenga la marcha del país ni de los estados, bastante compleja ha sido la situación económica y social como para que existan vacíos de autoridad, poder y decisión. Y en el caso de los gobiernos entrantes, sus procesos de transición y aprendizaje sean lo más cortos posibles. Llama la atención la manera en cómo resolverán los gobiernos entrantes en estados como Nuevo León y Querétaro, dos de las principales entidades industriales del país que cambian de tipo de gobierno, uno con un candidato independiente ganador y el otro un cambio de partido a gobernar a pesar del crecimiento económico y desarrollo. Estamos a la puerta de cómo la evolución democrática genera opciones para regiones modelo para el resto del país, el peso de la ciudadanía y el poder económico empresarial. También es el caso de San Luis Potosí que confirmó la permanencia de un crecimiento ordenado y ajustó una administración acorde a las necesidades de su desarrollo. En Sonora por primera vez gobernará una mujer y deberá enfrentar grandes retos acorde a las demandas de transparencia y honestdad.

El caso de Campeche permite vislumbrar un panorama con mayor certidumbre, en un entorno plural; el candidato ganador al Gobierno del Estado ha trabajado previamente en la planeación a fin de implementar desde el primer día de su administración estrategias y acciones para acelerar la economía de nuestra entidad. Parece que no habrá más distracciones, se han establecido ejes claros para conducir el desarrollo, con el reto de potencializar los recursos y aptitudes de nuestro estado.

¿Qué hay despues del siete? Pues el ocho… ¡y todos a trabajar!