‘Dejamos una PGJE mucho más moderna’. Renato Sales Heredia, hoy subprocurador de la PGR, señala que estaba anclada en el pasado; hoy 7 de cada 10 homicidios se resuelven, dice. (Foto: Robin Canul)

GABRIEL GUTIÉRREZ R. Y WILMER DELGADO
REDACCION@MULTIMEDIOSCAMPECHE.COM

Parte I

Renato Sales afirma que no fue fácil modernizar a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), pero que gracias al trabajo de equipo y a la coordinación con todas las áreas de procuración de justicia se alcanzaron metas, como el tener uno de los índices de resolución de homicidios más elevados del país. Esta es la charla con EL EXPRESO:

En su texto publicado hoy en EL EXPRESO y en el diario La Razón usted habla que la razón de ser de la institución que dirigió y hoy maneja es la justicia. ¿Cómo encontró y cómo deja a la Procuraduría General de Justicia del Estado? 

-Cuando llegamos aquí en Campeche encontramos una Procuraduría, decía yo- anclada en el pasado. Una Procuraduría como se concebían éstas en los años 70, como un instrumento de choque. Teníamos que modernizarla. Lo que hicimos fue detectar sus fortalezas y debilidades. Fortalezas las tenía, pero sus debilidades eran estar vinculada con técnicas de investigación relacionadas con el pasado, con una forma de servir el manejo de la autoridad estrictamente vertical, jerarquizada, sin posibilidad de vinculación con la ciudadanía. Hicimos un foro de las fortalezas, debilidades y a partir de ese análisis empezamos a generar grandes líneas, trazos para transformar nuestra Procuraduría. ¿Qué pasa con las Procuradurías de muchos estados de la República? Insisto, están ancladas en el pasado. La policía ministerial actúa por su lado, los servicios periciales por el suyo, la gente del Ministerio Público hace como que investiga o investiga mandándole oficio a la policía ministerial, diciéndole que vaya y haga una investigación exhaustiva de X o Y; el Ministerio Público le manda el oficio al perito diciéndole ‘averigua tal cosa’ o ‘emita su dictamen sobre tal otro’. Creen que incorporar los oficios a un expediente y amontonar esos oficios es trabajar. Eso es lo que había que transformar. Lo que hicimos fue terminar con esa babel procesal -que así llamo yo- a esa confusión de los lenguajes en el seno de las propias procuradurías, enseñándoles a trabajar de otra manera, en equipo. Esto lo aplicamos no solamente al seno de la institución, sino que lo hicimos con la propia Policía Estatal Preventiva. Nosotros tuvimos, tenemos, me atrevería decir porque aquí estamos, una excelente relación la Procuraduría General de Justicia con la Policía Estatal Preventiva y que así debe de ser, porque el Artículo 21 constitucional establece con claridad que la investigación del delito corresponde al Ministerio Público y a las policías que estarán bajo su mando y conducción de aquél. Entonces esto es una disciplina especializada que tenemos que aprender y tenemos que lograr. Nuestras universidades, nuestras escuelas de derecho, facultades en general, deben contar con una carrera en específico. Yo creo que debe de ser fundamentalmente una disciplina, una carrera en particular, la carrera de investigador criminal, la carrera de investigador policiaco. Yo siempre pongo el ejemplo a los muchachos que ven CSI, Bonds, 48 horas, entre otros programas de tv, que les gustan, le emocionan y dicen ‘yo quiero ser así’, ‘yo quiero ser un detective así’; entonces, uno les pregunta ¿quieres ser policía ministerial, policía federal? No, yo lo que quiero ser es detective como de las películas, series, responden. Y les digo, pues eso es el equivalente en México, entonces hay que intensificar lo que tratamos de hacer aquí en Campeche. Lo que hemos logrado en alguna medida es que nuestra policía se sienta orgullosa de ser policía investigadora.

Pongo un caso en particular en relación con la policía. Se trata del diseño del escudo de la Policía Ministerial. Si te fijas, la Policía Ministerial ostenta en sus camisas un escudo. Fueron nuestros policías quienes lo diseñaron. Ellos, en un concurso, se reunieron y empezaron a trabajar con nuestros policías junto con nuestros peritos y agentes de Ministerio Público -que están elaborando el suyo. Reunimos a nuestros policías y los capacitamos en textos fundamentales. Después de hacerlos leer el código de Constitución, el código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, les preguntamos ¿cuáles creen –ustedes policías- que pueden ser los valores que deben incorporar a su escudo, que los distinga como Policía Ministerial? Evidentemente en el diseño se tenía que incorporar el estado de Campeche en el centro; el uso de la fuerza y representarlo, el uso legal con un arma, con un policía armado; la policía científica con un telescopio; al policía leal y de principios con dos manos estrechándose. Todo eso está incorporado en el escudo. Cuando validamos el escudo durante un acuerdo, se hace un concurso, ellos votan cuál es el mejor y emito un acuerdo para dar a conocer el escudo oficial de la Policía Ministerial. En una ceremonia, mando hacer 10 camisetas polo y se las regalo a 10 policías. En esos momentos, uno de ellos se cambió y se puso la camisa con el escudo nuevo y todos los policías querían la suya. Estoy seguro que nuestra policía se siente orgullosa de portar ese escudo. Lo que hicieron fue dotar el sentido de pertenencia y dignificar a la policía ministerial.

Nuestros servicios periciales también estaban anclados en el pasado. Teníamos un Semefo estilo las procuradurías de los 70 y lo que hicimos fue transformarlo en un Semefo que hoy está a la altura de los mejores del país; lo que hicimos fue dotar a nuestros peritos con sistemas de identificación modernos que permitan recabar pruebas válidas, contundente, del nuevo sistema de justicia. Desde que llegamos, lo que hicimos fue generar el Servicio Público de Carrera al interior de la institución. No había un solo Ministerio Público, salvo contadas excepciones, que no fuera antes oficial secretario. Al principio hicimos un examen con los oficiales secretarios para ascender a Ministerios Públicos y quienes ascendieron fueron a un curso a Colombia -pagado por la institución- para que se capacitaran en el nuevo sistema de justicia y así unos se fueron a Colombia, a Chile, Estados Unidos, otros a Canadá y también otros recibieron cursos aquí mismo de especialistas de Canadá, Estados Unidos y Colombia. Lo que se está haciendo es que en el momento que transitemos al nuevo sistema, tendremos un grupo de servidores públicos -y así lo digo- enamorados del nuevo sistema. Qué bien por un lado que no se haya aprobado aún el Código Procedimiento Penales, porque aquí en Campeche, en agosto del año pasado durante el encuentro de presidentes de tribunales y procuradores federales de justicia, fue Campeche, la procuraduría campechana -un servidor- fue quien primero planteó la posibilidad que no fuera un Código Federal, sino la reforma, ahora sí avalado por los procuradores del país y presidentes de los tribunales, que se impulsara una reforma al Artículo 73 de la Constitución en su fracción Vigésima Primera la posibilidad que el Congreso emitiera un Código Procesal Penal Único y ahora ya es casi una realidad impulsada por Ejecutivo Federal, por el Pacto por México, el Plan Nacional de Desarrollo y la ley general penal. Dejamos una procuraduría en camino de hacer una magnífica Procuraduría en el contexto nacional.

Habla también en ese texto de una ausencia de la cultura de la legalidad ¿cómo erradicar esta percepción y convencer a una ciudadanía que afirma que solo se imparte justicia a los poderosos? 

-Creo que con ejemplos. La mejor pedagogía es el ejemplo. Estoy seguro que la ciudanía tiene que darse cuenta de que comprar robado es fomentar el robo; aquí lo hemos dicho cuando tuvimos varios asuntos delicados. Les dijimos ‘comprar diesel robado, porque sale más barato, los involucra -quieran o no- cola mafia de diesel, que a veces solventa ‘sus diferencias’ de la forma que sabemos. Si la ciudadanía no entiende que tirar basura está vinculado, de una forma o muchas, con el delito, probablemente seguirá tirando basura y no podrá advertir que una ciudad sucia es una ciudad insegura, porque sirve para que el delincuente se oculte. Cuando uno dice que el problema delincuencial es un problema de policía y ladrones, nos referimos a que es un problema multifactorial, a la cultura de lo legalidad y lo demuestra los grandes cambios que hizo Antana Mokus en Bogotá; Sergio Fajardo en Medellín; William Braton en Nueva York, que tienen que ver con la aceptación clara de la ciudadanía de que es corresponsable con la autoridad, de que no puede exigir sin poner algo de su parte. Sabemos como autoridades que llevamos la mayor parte del peso, lo entendemos y lo asumimos, pero si la sociedad civil invita a los delincuentes a su casa y después reclama delincuencia.

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Esto tiene que ver con la cultura de la ilegalidad. Tiene que ver con muchas cosas, por ejemplo, con lo que decía el alcalde de Palermo, Gialuca Orlando, quien hablaba del coche típico de esa ciudad. El coche de ahí tiene tres ruedas -una delantera y dos traseras- decía que una rueda es la fuerza de la autoridad, otra es la fuerza de la cultura y legalidad, si nada más tenemos la fuerza de la autoridad, la fuerza impositiva, la fuerza punitiva, y nada más se mueve esa rueda, el coche solo girará sobre su eje y nunca caminará. Lo mismo sucede con la fuerza de la cultura de la legalidad, de la capacidad punitiva, ambas tienen que marchar para que el carro se mueva. Uno tiene que saber ser firme y simultáneamente respetoso. Como lo dijo el Presidente de la República: uno tiene que ser implacable pero tiene que ser impecable, cómo conciliar ser impecable con ser implacable, es una cuestión de equilibrio.

En su mandato en la Procuraduría General de Justicia hubo algunos casos de alto impacto en Campeche como la detención de un jefe policial ligado al crimen organizado en Carmen, así como el asesinato de un líder campesino en Candelaria y apenas de un empresario ganadero. En el primero se mostró la coordinación de los tres niveles, ¿pero en los otros se puede decir lo contrario? 

-No. En el primero se actuó con el apoyo del Ejército, la Armada, de la Procuraduría General de la República, de Policía Municipal y la Policía Estatal Preventiva y se ha seguido actuando así. Fructificó con la captura de gente vinculada con un cartel en específico, con los Zetas, con varias capturas, con posibilidades de que sigan sus procesos en Amoloya de Juárez, en Tepic, Nayarit, en los penales de alta seguridad que ni siquiera están aquí en Campeche. En los otros dos casos, el vinculado con el líder campesino, tiene que ver con una gran cantidad de asuntos que vienen desde mucho tiempo relacionados en la zona, tiene que ver específicamente, a mi juicio, la posibilidad de que exista delincuencia organizada ahí, ahora en esta posición lo vamos analizar también desde esta óptica. No se ha dejado de trabajar ninguna semana en este asunto; hemos estado en contacto con familiares de la víctima, hemos estado recabando muchísima información de la zona y tenemos datos claros que apuntan hacia un grupo particular; ese asunto se esclarecerá. Y este último que aconteció la semana pasada, está en vía de resolución, precisamente en coordinación con la General de la República. Ya se ubicó el arma de fuego, ya se comprobó fehacientemente de quién se trata de esa arma de fuego y a partir de la prueba dura, ya sabemos quienes lo cometieron. El caso es ahora ubicarlos, en eso se está trabajando y se va a resolver el otro.

¿Qué les dice a aquellos que afirman que dejó impunes robos y homicidios en Campeche? A esos que lo acusan nunca han hecho mucho por la procuración de justicia en nuestro estado 

-Es gente de cierta prensa, que por supuesto está en su derecho de opinar lo que le parezca, tenemos el más alto índice de resolución de homicidios o uno de los más alto índices de resolución de homicidios en el país: siete de cada diez homicidios en nuestro estado se han resuelto; por supuesto que hay homicidios que no se han resuelto, se está trabajando en su esclarecimiento; y por supuesto que hay robos que no se han resueltos, se trabaja en su esclarecimiento. No hay Procuraduría en el país que no tenga asuntos pendientes, no hay dependencia gubernamental en nuestro país y, diría yo, ni siquiera dependencia de cualquier otro, del fuero federal, del fuero común, pero aun en la lógica empresarial, no hay quien no tenga pendiente. Solo Dios no tiene pendiente.

¿Qué quedó pendiente? ¿Las reformas del Código Penal? ¿La implementación del Sistema de Justicia Penal? ¿Mayor coordinación entre las fuerzas policiales? 

-Todo está en curso. En la implementación del nuevo sistema de justicia, nuestro personal está capacitándose, buena parte ya está capacitado, y más aún, una parte está esperando el sistema con conocimiento y gustosos; tenemos fiscales de primera ya trabajando en el nuevo sistema de justicia con un alto grado de experticia, muy buenos a nivel nacional; estamos en curso de tener pronto un aparato de genética, un aparato Ibis, el aparato Abis, tenemos un Semefo no solo aquí, sino en Carmen que se está modernizando.

Quiero destacar que el gobernador del Estado ha sido muy cuidadoso de la Procuraduría, porque estaban abandonadas a nivel nacional. Aquí el gobernador se dio cuenta que era una situación de equilibrio entre la Secretaría de Seguridad Pública y las Procuradurías, que no todo se podía ir al cajón de la Secretaría de Seguridad Pública, que había que vincular y destacar el trabajo del Ministerio Público. Esto ha permitido y permitió en Campeche que las Procuraduría creciera también y por primera vez la posibilidad de abrir plazas después de 12 años. Con estas plazas que logramos abrir, las multiplicamos, de 10 se hicieron 40 plazas. La gran ventaja del Servicio Público de Carrera es primero que nada la gente que trabajó y se esfuerza sabe que puede ascender, y la segunda, que representa un ahorro fundamental y posibilidad de dinamizar la inversión, los recursos y de racionalizar los recursos. Es el camino que deben de seguir las procuradurías en la actualidad, es en lo que creo yo. El Servicio Púbico de Carrera es un pendiente para constitucionalizarlo, reglamentarlo y racionalizar los recursos, concentrar la fuerza en los delitos de mayor impacto y tratar de fomentar la mediación y la solución alterna de controversias. Lo que se está haciendo ahora en la Procuraduría campechana es fortalecer los módulos de atención, la unidad de atención temprana, vincularlas con las agencias de mediación. Se puso una cafetería en la sala de espera y una pequeña sala de lectura para hacer más amable la espera. Se trata de que la víctima no sea revictimizada, que la gente sea atendida lo mejor posible. Los pendientes están en curso, en marcha, se están desarrollando. El Código Penal se emitió, ahí está uno nuevo. El nuevo Código Penal tiene sus problemas, sus bemoles, pero se legisló.

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