Después de recibir el disparo de una pistola calibre .45 en su cuello, Laureano Ceballos Fuentes alcanzó a decir: ¡Ayuda! ¡Ayuda!

De acuerdo a un testigo presencial del atentado en contra del empresario camaronero, mismo que solicitó no ser identificado, los hechos ocurrieron a las siete de la mañana con diez minutos.

“Yo estaba ahí parado cuando sonó algo, pero pues nunca me imaginé que haya sido un balazo, le digo, había pasado un carro, dos carros, pero yo dije a lo mejor fue la llanta, cuando oí que el señor empezó a gritar ¡ayuda, ayuda!”, relató.

El testigo narró en exclusiva a EL EXPRESO que Ceballos Fuentes, ensangrentado, salió de su vehículo y caminó tres metros aproximadamente hacia el auto que se encontraba detrás.

“Había un carro atrás, entonces se queda ahí, y empezó a aporrear el carro del señor, pero no nos habíamos dado cuenta que el señor sangraba. (¿Él estaba adentro del carro?) No, el ya había salido, el señor ya había salido cuando le disparan, se dirigió al carro que estaba detrás de él y empezó a gritar que lo ayudaran”, explicó sobre lo ocurrido.

Al momento del atentado, el testigo comentó que el herido logró regresar a su vehículo y un hombre lo auxilió. “Cuando él ya quiso manejar, cuando él se subió para irse, pero como no podía, al abrir la portezuela se vino abajo todo el cristal”, comentó.

Este fue el segundo intento de ejecución que sufre Laureano Ceballos Fuentes. El primero, ocurrido en el 2013, fue durante un asalto a una de sus bodegas.

Luis calderón Ferreiro
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