Liberación de plazas confronta a senadores

Nacional, Viernes 23 noviembre, 2012 a las 10:38 am

 

Agencia El Universal

MÉXICO, D.F., noviembre 23 (EL UNIVERSAL).- La reforma que propone no considerar a las plazas de directores gubernamentales como parte del Servicio Profesional de Carrera confrontó a los líderes parlamentarios del Senado de la República.
De aprobarse esta reforma —impulsada por el PRI y avalada por el PRD—, directores generales, adjuntos y de área no concursarían por su plaza y serían designados por funcionarios del próximo gobierno.
Para el PAN, la reforma se trata de un “botín administrativo”, y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) rechazó que se vaya a convertir en “un gobierno de cuates y cuotas”.
Ante la falta de acuerdo con el Partido Acción Nacional (PAN), y la decisión de garantizar un buen ambiente en el pleno durante la elección de los dos nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el presidente de la Mesa Directiva del Senado, el panista Ernesto Cordero Arroyo, instruyó dejar el dictamen en primera lectura y no dispensar este trámite, por lo que será hasta el próximo martes 27 de noviembre cuando se dé la discusión del proyecto en el pleno.
El coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, rechazó que la reforma tenga como objetivo colocar a “los amigos” del presidente electo, Enrique Peña Nieto, y pidió que estas modificaciones no se tomen como un “barrido de casa”.
Incluso, informó que el “equipo de Enlace” de Peña Nieto inició la revisión de los perfiles que podrán ocupar las direcciones generales, adjuntas y áreas que se liberarán, pero aclaró que “muchos saldrán de las mismas dependencias, muchos serán directores de área que van a subir a las direcciones generales”.
Por ello, aseguró el priísta, no habrá despidos masivos.
“Es un proceso administrativo que pasa cada seis años. El presidente Calderón pudo hacerlo. Nos parecía un exceso que los directores generales de las secretarías o de las dependencias federales ya tuvieran el rango por Servicio Civil de Carrera y fueran inamovibles”, dijo.
Recordó que cuando Vicente Fox llegó al poder (2000-2006), los directores generales de las dependencias que habían trabajado con el PRI, o que su militancia era tricolor, presentaron sus renuncias.
Según un documento elaborado por el PRI, la creación de plazas en estos niveles se disparó en 10 años de gobiernos panistas: las de director general aumentaron de 588 a mil 213; las de director general adjunto, de 709 a mil 595, y las de director de área, de 2 mil 711 a 6 mil 234.
El coordinador del PAN, Ernesto Cordero, consideró que la reforma cancela la oportunidad de que personas preparadas se conviertan en directores generales, posiciones que, dijo, acabarán en manos de amigos de Peña Nieto o militantes del PRI.
El dictamen aprobado en comisiones, afirmó, “es un retroceso” y “favorece que esos puestos se llenen de cuates (…) Me parece grave, mucha gente va a perder su empleo nada más porque imagina, bueno, sirvieron en la administración panista, ¿y eso los hace panistas? Es lamentable que mucha gente pierda su empleo y que esos espacios se utilicen para cumplir con cuotas”.
Uno de los argumentos que plantearon los priístas al avalar esta reforma en comisiones, fue que durante los gobiernos panistas muchas direcciones generales, adjuntas y de área se asignaron a personas cercanas al presidente Calderón o a secretarios de Estado, con base en el artículo 34 de la Ley del Servicio Profesional de Carrera, que exculpa a los funcionarios de ganar la plaza por concurso.