Francisco López Vargas
Episodios
Francisco López Vargas
Analista Político, conductor y productor en Telesur, y colaborador de EL EXPRESO desde su fundación. Estudió Comunicación en el Instituto de Ciencias Sociales de Mérida.
@elnegrito_63

Oportunidad

Voces, Martes 11 diciembre, 2012 a las 10:42 am

El 15 de diciembre próximo los diputados locales tendrán 75 días de haber tomado posesión. Al día de hoy ha sido polémica su gestión porque, como pocas veces, la sociedad no está mostrando disposición del proceso de aprendizaje de los legisladores y hay una exigencia provocada no sólo por el calor de la pasada elección, sino también por las severas acusaciones de los candidatos que aspiraron a las alcaldías.

El tema subió de tono. En el caso de la capital, Ana Martha Escalante ha demostrado un valor político que refrendó la solidez del apoyo popular que la llevó a la alcaldía, pero también ha exacerbado la exigencia popular de que haya castigo para quienes dejaron la Comuna en esa condición de zahúrda quebrada.

La deficiencia en los servicios públicos recibidos y el estado general de la administración municipal, además del tufo de la corrupción en el contrato de recoja de basura, aunado a los probados casos de descomposición como los de Gilberto Pizarro en Obras Públicas y a las serias dudas en otras áreas.

A eso se le aúna la beligerancia y prepotencia que ha demostrado el edil de Carmen cuya actitud de acusar a su antecesora sin dar elementos, también le mete ruido y eso que él es corresponsable de varias decisiones tomadas por quienes gobernaron Carmen ya que estuvo en primera fila en las administraciones que, asegura, lo traicionaron y provocaron su salida del panismo y posterior encumbramiento en el PRI.

Ambos casos, los más sonados y obvios, dejan muy claro que los ciudadanos esperábamos que a la hora de presentarse frente a nuestros legisladores, pues al menos le exigirían a la alcaldesa campechana y al edil carmelita que dieran una explicación clara, detallada del estado que guarda su ayuntamiento y no sólo sentarse a escuchar pormenores importantes sí, pero que no permiten conocer con detalle el por qué de las crisis que se argumentan ni la profundidad del daño infligido a las arcas municipales.

Aquí la discusión pareciera que hubiese sido enriquecedora. Veamos, a los diputados se les elige para ser los representantes populares que nos representen y que se encarguen de vigilar la actuación de las autoridades; además, siendo parte del gobierno –tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial- son responsables de la adecuada gestión pública no sólo de ellos mismos sino de las otras dos instancias de las que son, se supone, equilibrio.

Pues esta semana que pasó los diputados nos faltaron al respeto porque, siendo honestos, no fueron capaces de enjuiciar a los alcaldes para entender cómo es que están sus ayuntamientos y prácticamente se quedaron callados cuando escucharon que seis de ellos pretenden aumentar el Predial y otros cobrar el agua potable. Y no es que esté mal que empiecen a ingeniárselas para recaudar, sino que también deben tener claro en qué deben invertir porque si algo estamos viendo para   horrorizarnos es el exceso de personal y la manera como se contrata gente sólo para cubrir compromisos políticos.

No sólo eso. Los legisladores se están faltando al respeto a ellos mismos porque al no demostrar su talento para ocupar los cargos que tienen se niegan a sí mismos la posibilidad de crecer y lograr posicionarse en las próximas elecciones.

Y eso, hay que decirlo, que muchos saltan del Congreso al ayuntamiento y viceversa.

Los diputados del PRI tienen la posibilidad hoy de demostrarle a los campechanos que ellos ganaron porque son la mejor opción, capaces de cuestionar no sólo a la autoridad cuando es opositora sino también orientar y corregir a un alcalde o secretario de su propio partido.

Pero si los diputados del PRI están dejando ir la oportunidad, los del PAN están ratificando la triste escena que han impuesto desde la Legislatura pasada con esa imagen de mediocridad, de sumisión y a ratos hasta de sospecha de que ya los metieron en el mismo saco que a los que los antecedieron en el cargo.

Los demás, pues no creo que haya duda: llegaron maiceados y sólo atacan cuando se trata de la oposición al PRI, menuda chamba les toca ahora que todo será del mismo color del financiamiento.

A los diputados del PRI se les puede entender: no han salido del marasmo y estupefacción de un triunfo arrollador, los panistas no tienen perdón: su actitud arroja convencimiento del por qué están en el tercer sitio de las preferencias electorales y los otros, pues consideremos que llegaron becados y que ahí estarán quizá haciendo ruido, pero nada más. No desperdicien la oportunidad.