Raúl Sales Heredia
Palabras Altisonantes
Raúl Sales Heredia
Tiene formación como contador público y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmente es vicepresidente de la Fundación Avanza.
@RSalesH

Acción y reacción

Voces, Viernes 4 julio, 2014 a las 8:40 am

La tercera ley de Newton, una de las que mantienen este universo coherente, habla de que a cada acción corresponde una reacción. Y si nos metemos en otras cuestiones, algunos queremos creer que existe el gran ecualizador que pone todas las cosas en el lugar que le corresponde, karma, destino, etc…

El caso es que mientras averiguamos si el “ojo que todo lo ve” está viéndonos, solo podemos tomar nuestras decisiones y esperar que sean las correctas. A veces nos equivocaremos y ahí tendremos el atenuante de la intencionalidad con la decimos las cosas. Por ejemplo, podemos decir la verdad pero la podemos decir de una forma en la que sabemos que lastimará a otra persona o podemos decir la verdad de una manera en que le abra los ojos para su mejora como ser humano. Lo importante es decir la verdad, pero también como lo hacemos.

Sin embargo, en nuestra sociedad está arraigado el terrible vicio de buscar las cosas por la vía rápida; nos saltamos la fila; le hablamos a fulanito o menganito para que nos haga “el paro”; preferimos dar mordida antes que pagar una multa; y lo peor, vemos como al que está transando, al corrupto, al ladrón le va “mejor” que al honesto, al trabajador, al que da lo mejor de sí, todos los días.

Y no es que les vaya mejor en cuestiones materiales, eso viene y va, y generalmente con trabajo se consiguen (aunque nos tardemos más), lo que verdaderamente molesta es que los ilícitos los hagan de la manera más natural del mundo y lo que duele es que lo veamos de la manera más natural del mundo. Hasta pareciera que se admira al que hace las cosas de manera incorrecta y se burla del que se conduce con honestidad e integridad. Es la impunidad lo que nos mata lenta, pero irremediablemente.

Está en nosotros saber que es lo que queremos, elegir a quienes queremos que nos dirijan, romper el ciclo de violencia, corrupción e impunidad.

Todo lo que haces o dejas de hacer tiene una consecuencia, positiva o negativa dependiendo de tu decisión. Esto deberían de saberlo todos aquellos políticos que creen que pueden hacer y deshacer compromisos en lo oscurito y luego presentarse ante nosotros como si no tuviéramos memoria, como si fuéramos borregos que vamos solos a que nos esquilmen, como si no pudiéramos sacar cuentas y ver que ni con tres veces su sueldo y sin gastar un peso salen las cuentas para tener lo que tienen.

Quizá piensen que soltando dinero a manos llenas estaremos felices; quizá piensan que no nos preguntaremos de donde salió ese dinero y que prometieron a cambio; quizá piensan que una despensa, una gorra, una taza, una barda, una lona, una foto con sonrisa es suficiente para no exigir que cumplan con su trabajo, que lo hagan de manera limpia, comprometida y honesta; quizá piensen que nos merecemos esto.

No sé lo que piensan, no me interesa y no me interesa porque mientras nosotros, ciudadanos, no busquemos verdad, honestidad y compromiso, podrán pensar lo que quieran de nosotros y tendrán razón pues mientras admiremos al corrupto, estaremos denostando al honesto; mientras le aplaudamos al mentiroso nos burlaremos del que dice la verdad; mientras halaguemos las poses y los discursos, estaremos olvidando el compromiso. Mientras no seamos capaces de elegir nuestro presente no podremos pedir nuestro futuro. Es nuestro servicio a los demás lo que nos define, lo que nos hace, lo que nos mejora.

En este universo a cada acción le corresponde una reacción. Si su acción es seguir así… Nosotros seremos la reacción.