AV Asesoría en vida protección patrimonial, retiro y seguros. adolfo.vargas@av-asesoria.com
Sucedió lo que no querías que pasara: Alguien que quieres necesita ir a un hospital.
En ese momento cuándo la salud de una persona que es importante para ti se encuentra en riesgo y tú eres quien tiene que tomar decisiones, es un momento que nadie quiere vivir y para el cual nadie está preparado. Sin embargo… ¡pasa!
Por supuesto, la prioridad en ese momento es recuperar la salud, y es ahí es dónde hacemos valer aquella frase que dice: “la salud, no tiene precio”. Aunque la realidad es otra, sí tiene precio y puede ser muy alto.
Puede ser que por la naturaleza del evento tengas la oportunidad y fortuna de contar con el tiempo para evaluar las opciones de atención, cosa que ojalá así sea. Eso te ayudará a poder pensar dos veces las posibles alternativas de atención, así como poderte informar antes de actuar. Aunque también puede ser que no tengas tanta suerte y cuando la emergencia se presente, tengas que reaccionar. Si es así, ¿qué harás?
¡Mucho ojo!, cuando la emergencia se presenta es muy probable que también aparezca la urgencia de dinero. Y el dinero urgente, siempre es más caro.
Afortunadamente en este país existen alternativas de seguridad social para atender emergencias médicas, con las cuales puedes contar. Aún así no siempre serán tu primera opción de atención, especialmente en una emergencia.
Hay dos cosas que son una realidad: Prevenir siempre será más económico. Y tener o no los medios económicos para poder atender un evento de esta naturaleza no es cuestión de fortuna. Eso de antemano sabes si los tienes o no.
Ahora bien, ya que tocamos este nada grato pero muy importante tema… ¿qué quieres hacer?
Puedes bien “darme el avión” y leer otra columna (por favor no lo hagas). También puedes hacer hoy, que no se ha presentado el evento, una lista de las posibilidades que tendrías para atender esta situación así. O, mejor aún, si está en tus manos, es momento de que evalúes qué posibilidades “quieres” tener ese momento.
Por si no te habías dado cuenta, en este desafortunado escenario que estamos planteando, el que puede perder la salud y poner en aprietos emocionales y económicos a alguien más… ¡eres tú!
Saber por anticipado que tienes (o que alguien más tendría) algún respaldo económico para atender una emergencia médica siempre será un alivio, el cual se hará efectivo (y se agradecerá) el día que recuperar la salud esté en juego. Y para eso sirve un seguro de gastos médicos mayores.
¿Qué características y coberturas debería tener el seguro?, y ¿con qué compañía lo podrías contratar? es algo para lo cual te deberías asesorar. Y si me permites un consejo, antes de que firmes un contrato, no te canses de preguntar.
Por favor hazme llegar tus dudas o comentarios a mi correo, los cuales con gusto responderé. Y si te sirvió esta información, ¡pues compártela!
¡Ah!… y recuerda, la lana viene y va, pero porque tú la dejas escapar.
Hasta la siguiente colaboración.




Finanzas Personales
