Raúl Sales Heredia
Palabras altisonantes
Raúl Sales Heredia

Tiene formación como contador público y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmente es vicepresidente de la Fundación Avanza.

@RSalesH

Maestros

Voces, Viernes 15 mayo, 2015 a las 12:32 pm

La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.
Nelson Mandela

“La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz”.
Immanuel Kant

La instrucción de nuestro país parece no despuntar, estamos muy por debajo en las mediciones de la OCDE y dentro de América Latina nuestro porcentaje de analfabetismo nos deja, una vez más, en los últimos lugares. La instrucción de un pueblo es lo que lo impulsa al desarrollo y le da libertad, es por eso que los maestros siempre han tenido un lugar privilegiado dentro de nuestra sociedad.

Nuestro sistema educativo deberá analizar las razones de nuestro estancamiento y declive educativo y aunque mucho tiene que ver la infraestructura, creo que tiene que ver más con la falta de herramientas en la formación de nuestros maestros y la confusión de algunos al entrar al magisterio por “la plaza” antes que por la vocación.

Desde mi punto de vista, las inversiones en infraestructura deben enfocarse antes que nada, a las normales pues si hacer escuelas bonitas sirve para la foto, el no dotarlas con los mejores maestros arruina el efecto. Los maestros serán siempre parte esencial en nuestras vidas, en nuestra infancia solo hay dos tipos de autoridad, los padres en casa y el maestro en la escuela, y si bien los maestros no son papás sustitutos, son parte esencial en la formación de nuestros niños al ser los encargados de darle los conocimientos –y ayudar a los padres en la conformación de límites que nos permiten diferenciar lo bueno de lo malo

Ejemplo de eso podría ser sacar un acordeón en el examen pues aún sabiendo que es trampa, mentira, deshonestidad académica, el sacar buena calificación es todavía más importante, así de torcido tenemos nuestro sistema de valores pues aunque el resultado positivo siempre será bueno, el hacer trampa para llegar a eso arruina todo su cometido y lamentablemente, aprendemos lo malo antes que lo bueno.

Quizá es tiempo de dejar de privilegiar el contenido y empezar a hacerlo con la forma de aprendizaje, de investigación, de capacidad de síntesis, de razonamiento y entender que es más importante conocer los motivos y las consecuencias antes que la fecha exacta o el nombre y eso solo lo pueden lograr los maestros.

He vivido y crecido con maestros de verdad y son ellos los que nos enseñan la vida y nos dan la posibilidad de enfrentarla de manera correcta, de manera íntegra y honesta, sin mentir, ni mentirnos, donde ellos entienden que es preferible un 7 aprendido que un 10 robado y en el que en eso basan su forma de dar clase, en el que se convierten en ejemplo a toda hora y no solo cuando están frente a grupo, cuando ven a sus alumnos en convertirse en buenas personas y ellos en retribución realmente sienten el honor de llamarlos maestros, mientras recuerdan enseñanzas que nada tienen que ver con los contenidos y sí, todo que ver con la vida.

Las aulas son el reflejo de los maestros y hay maestros que dan una luminosa clase en el más oscuro de los salones y sus alumnos seguirán esa luz. El maestro es maestro toda la vida a toda hora y no de lunes a viernes en horario establecido, el maestro es en ocasiones, el modelo a seguir más importante en nuestras vidas y aunque a veces no nos demos cuenta, su presencia será definitoria en la forma en que nos comportamos en un futuro. Así de importantes son, así de necesarios son y si nuestro país desea romper la inercia negativa que traemos, debemos formar a los que formarán y hacerlo con excelencia absoluta.

A los maestros que saben que en sus manos está lo más importante de México y así lo tratan, así se preparan y así se entregan en cuerpo y alma para ser no los que enseñan el camino sino, los que enseñan a construirse caminos propios. A todos ellos, feliz día y… gracias.