ROBIN CANUL
REDACCIÓN@MULTIMEDIOSCAMPECHE.COM
“¿El Hanal Pixán?, ¿qué es eso?”, se preguntan con cara de asombro los niños y las niñas de la primaria Justo Sierra Méndez.
Y es que la mañana de ayer decenas de menores de distintos grados de primaria acudieron uniformados de una manera particular: con disfraces de monstruos, zombis, catrinas, vampiros, brujas y hasta de muñecas.
Todos reunidos para celebrar lo que denominaron como “Una fiesta espeluznante”, organizada por los maestros y madres de familia del centro educativo.
Llamó la atención que la gran mayoría de los niños sólo identifican la palabra Halloween como parte de la celebración de Día de Muertos.
De forma peculiar, los alumnos del quinto grado del turno matutino tomaban clases, y en los pasillos una sonriente catrina que sí celebraba el Hanal Pixán respondió a EL EXPRESO “Ayudo a mis papás a poner un altar para mis abuelos, y también cocinamos pibipollos”.
Otros niños de plano no tenían ni idea del arraigo que implica la tradición maya, de las ofrendas a las ánimas de los amigos y parientes, de los dulces de mazapán. “Son esos dulces de figuritas que siempre venden en el mercado, en mi casa no se celebra eso que dices”, dijo un pequeño Drácula.
Una maestra justificó que en los días próximos le explicarían a los estudiantes sobre las tradiciones de Día de Muertos en México, sobre todo cómo se celebra en la península de Yucatán.
-
Luis Humberto Panti Chuc



