Editorial
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Redacción

Salieron a las calles y eso ya es ganancia

Voces, Viernes 25 mayo, 2012 a las 9:15 am

El miércoles, los ciudadanos egipcios vol­vieron a las urnas después de 30 años. Fue un largo proceso antecedido con derra­mamiento de sangre, represión y protestas masivas. Hace más de año y medio que un movimiento social engendrado desde las aulas universitarias salió a las calles para exigir el fin de la dictadura del entonces presidente Hosni Mubarak –hoy enfermo y con un jui­cio pendiente. Su lucha pronto hizo eco entre los jóve­nes del mundo árabe, fastidiados de las dictaduras y nulas libertades. Su herramienta de comunicación fue­ron las redes sociales. Si bien existen diferencias abisma­les entre los movimientos sociales de aquellas naciones árabes con la registrada el miércoles en nuestro país, los jóvenes mexicanos –y campechanos- finalmente han empezado a asomar su rostro.

En efecto, los miles de jóvenes que salieron a las calles en la capital mexicana –incluida Campeche- y casi todas las ciudades del país, mostraron su músculo –débil para unos- para hacerse escuchar y reclamar una equidad informativa, petición que no se registraba desde el siglo pasado. Convocados única y exclusivamente por las redes sociales, los muchachos están haciendo uso de una libertad que no existía hasta hace apenas un lustro dirigiendo mensajes claros y contundentes a los candi­datos presidenciales y a todos aquellos que buscan un cargo de elección popular. Ellos quieren ser tomados en cuenta. Tienen nuevas herramientas para expresarse y las están aprovechando –y explotando. Nadie –ni políticos, ni empresarios, ni medios de comunicación- podemos pasar por alto sus expresiones.

TUMBABURROS

Descacharrización (Sust. co­mún). Dícese así a una acción que mu­chos campechanos han omitido, pro­vocando un crecimiento alarmante de casos de dengue. Para los que lo ol­vidan, acción dirigida a deshacerse de objetos viejos que sirven para la proli­feración del mosco Aedes Aegypti.

#MarchaYoSoy132 (Sust. co­mún). Llámese así al movimiento espontáneo, natural y sin presión de cientos de miles de jóvenes univer­sitarios que reclaman igualdad en cobertura informativa y ser escucha­dos en los medios de comunicación tradicionales.

Seybaplaya (Sust. propio). Puerto ubicado a 20 minutos de la capital que hasta hace apenas unos meses tenía una inmensa actividad como parte de su modernización, pero que ahora está semiparalizado, quien sabe por obra de quién, al grado que tuvo un desplome de 65% en su actividad.