Editorial
Detrás de las Murallas
Barbanegra
@ExpresoCampeche

Detrás de las Murallas

Voces, Domingo 2 septiembre, 2012 a las 10:34 am

Muy inquietos andan en las direcciones y subdirecciones de las cuatro dependencias del Gobierno del Estado que están a la espera del nombramiento de su titular. A mediados de semana corrió el rumor de la inminente llegada de Miguel Ángel Sulub a una de las secretarías, lo que de inmediato llenó las redes sociales de saludos al hecelchekanense, por no mencionar el día de ayer, cuando fue su cumpleaños. Será antes del Grito cuando no sólo el ex contralor y ex suspirante diputado federal reciba su nombramiento sino otros más en la Secretaría de la Coordinación, de Gobierno, Pesca, Sedesore y Educación…

Si, leyó bien, la nueva vacante será en la Seduc, donde están contados los días de Francisco Ortiz Betancourt, quien precisamente acaba de entregar buenas cuentas con el resultado de la prueba ENLACE. El maestro fue cuestionado durante el primer año por sus magros resultados en una de las dependencias más importantes de la actual administra­ción gubernamental e incluso se llegó a manejar la versión de que traerían a un funcionario de Puebla para ocupar su lugar. Su inminente salida se debe a que cumplió ya con sus años de servicio en el magisterio. Su remplazo, por supuesto, deberá dar el tan esperado manotazo para poner orden a tanto maestro aviador.

En las siempre incómodas medidas de seguridad para los grandes eventos como la XII Reunión Nacional de Procuradores y Presidentes de Tribunales Superiores de Justicia del país celebrada en esta capital, los ingresos de asistentes fueron todo un show. El jueves no fue la excepción. Toda la prensa sin excepción sabía que había un protocolo que respetar. Pero no todos los funcionarios locales estaban enterados. Y quien hizo un ‘osote’ fue el mismísimo jefe de Comunicación Social del Tribunal Superior de Justicia, Óscar Castro, a quien de plano no dejaron pasar por no acre­ditarse debidamente. Fue la propia magistrada presidenta, Guadalupe Quijano, quien tuvo que ir a rescatarlo.

Precisamente a los jefes de Comunicación Social del Gobierno del Estado les acaban de leer la cartilla en conocido hotel de la ciudad con eso de que muchos rechaza­ron la decisión de que la Unidad de Comunicación Social es la concentradora de todos los comunicados desde hace unas semanas. Muchos de ahí salieron como niños regañados y haciendo pucheros.