
PEÑA VS BELTRONES. Hace 24 años, Margarita Ortega Villa era la candidata del PRI en Baja California. La perdió bajo una negociación obscura que el entonces presidente Carlos Salinas tejió para que empezaran los equilibrios de poder en México. El brazo derecho de la candidata priista era Fernando Castro Trenti. Fue Castro Trenti quien le hizo saber a Margarita en la tarde del 2 de julio de 1989 que la elección estaba perdida. Este domingo quien se lo juega todo como candidato del PRI es el propio Fernando. Las circunstancias son diferentes pero la sombra sobre una “negociación” está posada de nuevo sobre las urnas.
Lo que suceda este domingo en Baja California marca, en gran medida y de nuevo, el destino político del país. ¿Por qué? Lo conveniente para Enrique Peña Nieto es que el PAN mantenga ese estado. Esto llevaría a la oposición seguir transitando con prudencia en las iniciativas del Pacto por México. Si el PAN pierde la primera reacción de los azules será endurecer el discurso. Debilitará, aún más, la figura de Gustavo Madero y la mesa estará servida para Ernesto Cordero.
Para Manlio Fabio Beltrones, la victoria de Fernando Trenti es crucial. Ha sido un aliado histórico, pero por encima de todo, es su candidato. Una derrota de Trenti Castro es también una derrota de Beltrones. Su triunfo representa una reagrupación de las fuerzas políticas beltronistas que dieron un paso atrás para darle paso a Peña Nieto. Castro Trenti “cambió de piel” en la elección a la gubernatura pasada.
El candidato priista hace seis años, y ahora precandidato del 2013, Jorge Hank Rhon, no le perdona su traición del 2007 cuando filtró información y recursos a favor del panista, José Osuna Millán, quien obtuvo una contundente victoria. Fernando, que no fue nunca el candidato del presidente, tiene en su contra al candidato del PAN, al empresario más importante de su estado, al Pacto por México y a la mitad de los bajacalifornianos. Su triunfo sería un milagro.
EL REGISTRO. En 1994, Yolanda Valladares Valle dejaba atrás su militancia priista. Ahora, 19 años después, busca la presidencia del partido que la hizo “La Jefa” sin serlo. Casi a punto de lograrlo, el domingo pasado registró su candidatura para obtener la presidencia de su partido.
Eran más de 100 simpatizantes los que la esperaban en el estacionamiento del partido. Como se había publicado en esta columna con anterioridad hasta allí llegó Juan Manuel González Navarrete, el consejero que semanas antes buscó ser su competidor desde la otra “ala” del partido. Llegó y fue recibido como héroe. Salió desde su residencia particular en Fracciorama 2000 a bordo de una camioneta Lincoln negra modelo 2009. Lo acompañaron el presidente municipal del PAN, José Inurreta Borges, y el consejero, Roger Enrique Marín Martin. La cuota que de consejeros que trajo bajo el brazo era imprescindible. Yolanda Valladares y Eleazar Herrera buscar tener la mitad, más uno, de los 57 consejeros que votarán el 4 de agosto. Algunos medios reportan que al registro de la tres veces diputada, (dos local y una federal) asistieron 26, otros que 30 y otros que 32. En una lista confidencial con la firma de los consejeros que votarían por Valladares están: Favlio de León Valle, Salvador Chi, José del Carmen Quijano, Marco Antonio Tamay, Rodrigo Canul, María G. Díaz, Hermilo Arcos, José Gómez, Silverio Cruz, Luis A. Medina, Fátima Gamboa, Mario Pacheco, José Inurreta, Germán Gómez, Asunción Caballero, Edgar M. Reyes, Netzahualcóyotl González, Lilia A. Escamilla, Josefa Moo, Nelly Márquez, Carlos R. Sosa, Nidya F. Sosa, Rosaura García, Román Dimas, Víctor E. Aguirre. También aparecen Farid Elías, Roger E. Marín, Ricardo Huerta, José F. Delgado, Paulo E. Hau, Joel E. Poot, Ana M. Alvarado, Roger Castillo, Luisa Amador, Carlos Valladares, Juan M. González y Yolanda votará por ella misma. Suman 37. Se necesitan 29 para ganar.
Lo que sigue es ver quiénes “cambian de piel” en el camino.
El grupo de Eleazar está obligado a convencer y mantener para revertir los números. Quedan 32 días para la elección. El siguiente paso de Valladares será negociar con su contrincante para que no registre su candidatura y sus aspiraciones queden en lo que son hoy, una intención.
EL LOGO. Al delegado federal de Comunicaciones y Transporte, Eduardo Rodríguez, le bastaron solo meses para “cambiar de piel”.
Defensor hasta la médula de Felipe Calderón, ahora ya hasta se viste de rojo sangre. En una conversación sobre la notable ausencia del logotipo “Vivir Mejor” que estaba al inicio de la carretera Campeche- Mérida esta fue su postura.
-¿Delegado y el logo de “Vivir Mejor”?
-“Tenía unos problemitas y se retiró”.
-¿Lo van a reinstalar? Insistieron.
-“No tiene caso, ya que era un logotipo de la administración anterior, para qué vamos a volver a ponerlo, quizás pongamos otro dibujito allí. Hay una nueva imagen del programa federal, igual y ponemos esa. Ya veremos”.
El trabajo del gobierno federal se hace con recursos públicos, la carretera no es de Felipe Calderón. Fue su compromiso de campaña. En marzo del 2006 en la Plaza de la República prometió que se haría y se hizo. El “dibujito” de quién la hizo no es lo importante pero en la política de ayer y de hoy, no sabemos mañana, los “dibujitos” tienen mensaje y el delegado federal lo sabe.
¿O no?



Golpe de Timón
