Firma. Después de haber sido amarrado y parado en una silla, algunos campesinos permitieron que el alcalde se sentara para iniciar el diálogo y tomar acuerdos.
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La exigencia de un grupo de campesinos del municipio de Hoplechén que amarraron a dos funcionarios municipales para pedir fertilizantes, fue escándalo nacional desde la tarde del pasado lunes, ya que varias agencias de noticias de todo el país informaron sobre el acontecimiento.
Sin embargo, el conflicto se agudizó al grado de que el propio alcalde fue amarrado horas más tarde y subido a una silla para presionarlo para acceder a las demandas de los campesinos.
El alcalde de Hopelchén, Alonso Pacheco, llegó al lugar de la manifestación cerca de las once de la noche del lunes pasado, casi doce horas después de iniciado el conflicto. Llegó acompañado de un policía, pero de poco le sirvió porque aún así fue amarrado.
Al momento de su llegada, el alcalde no fue recibido de buena manera y los manifestantes incluso le arrojaron botellas de agua, aunque no dieron ‘en el blanco’.
Posteriormente, fue subido a una silla, junto al personal que lo acompañaba. Los manifestantes lo amarraron de los pies mientras gritaban consignas y reclamos.
Bajo la presión de la mayoría, exigieron que el policía que lo acompañaba se retirara, y ahí mismo, por casi una hora, el alcalde permaneció de pie sobre la silla, con una gruesa soga en los pies.
Todo ese tiempo escuchó a los manifestantes que reclamaban promesas de campaña incumplidas, aunque la solicitud original era de fertilizantes.
La larga jornada de protesta que había iniciado por la mañana, provocaba diferencias hasta entre los manifestantes, por momentos se enfrentaban los que querían el diálogo y los que querían seguir presionando.
Por primera vez el alcalde pudo hablar y fue para ordenar que se trajera comida y agua para todos los manifestantes y también para comprometerse a cumplir con sus peticiones.
Un reducido grupo de manifestantes, permitió que el alcalde se sentara para iniciar el diálogo, aunque la mayoría protestó.
Ahí mismo, se escribió una minuta de trabajo, donde quedaron plasmados los acuerdos, de los cuales el principal, es que no se procedería penalmente en contra de las personas que mantuvieron amarrados a cuatro funcionarios municipales, sólo para exigir fertilizantes.



