La prensa ha empezado a documentar parte de los arreglos que hubo entre algún ‘líder’ y los jóvenes anarquistas que provocaron destrozos y enfrentamientos en la capital mexicana durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto. Según la información, los vándalos –definido así como toda aquella persona que actúa con violencia, brutalidad y espíritu destructor- recibieron un pago de 300 pesos en su intento por reventar los actos que atestiguaron el cambio de poderes en México. Por supuesto que los anarquistas –integrantes de la Unión de la Juventud Revolucionaria México- no identficaron quién les hizo el pago, aunque sí precisaron que se hizo el mismo día en una cercana estación del metro. Los hechos no pueden verse de otra manera: por un lado, manifestantes ejerciendo su derecho de libertad de expresión de manera pacífica, y por el otro, vándalos destruyendo escudados en la muchedumbre.
Esto es lo que no todos los militantes de izquierda quieren ver, pues acusan de represión y hasta exigen la destitución de las nuevas autoridades. En ninguna parte del mundo se tolera que vándalos destruyan propiedad privada sin ser castigados; la autoridad actuó como debía hacerlo. ¿Por qué los dirigentes de izquierda no quieren ver estas diferencias? ¿Por qué no se deslindan de los vándalos que causaron destrozos y condenan la violencia? ¿Por qué defienden a personas que a todas luces cometen actos vandálicos? Aquellos que siguen viendo el actuar de las autoridades como un acto de represión jamás cambiarán de opinión, ni tampoco en su forma de hacer política.
TUMBABURROS
Burócrata federal (Sust. común). Dícese así a toda aquella persona que está viviendo estos días una gran incertidumbre y miedo de perder su cargo ante el cambio de poderes. Empleados que están echándole ganas a su trabajo en estos últimos días cuando debieron hacerlo desde que fueron contratados.
Pacto (Verb.). Acción de concertar, de unir, de trabajar con un mismo objetivo y que generalmente es promovido por políticos, quienes se convierten luego en sus mismos verdugos, cuando ellos mismos los rompen y demuestran que los anuncian solo para las fotografías.
Tablita (Sust. común). Palabra utilizada comúnmente para describir la situación en la que una persona corre peligro, aunque no siempre le ocurra lo peor. “Los corruptos están en la tablita”, es la mejor frase para señalar que solo están identificados, pero que no siempre tienen un destino fatal.
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