Editorial
Columna invitada
Ricardo Rodríguez Dives
*El autor es consultor en Turismo y Competitividad Económica y ex srio. de Turismo del Estado
@rrdives

¿Qué nos pasó?

Voces, Jueves 28 marzo, 2013 a las 12:17 pm

En los últimos tiempos, el turismo ha experimentado una continua expansión y diversificación, convirtiéndose en uno de los sectores económicos de mayor crecimiento del mundo. A pesar de algunas conmociones, las llegadas de turistas internacionales han registrado un crecimiento prácticamente ininterrumpido en más de tres lustros.

A lo largo de este tiempo, un creciente número de países ha invertido en el desarrollo de su turismo, haciendo de la actividad un factor clave de su progreso socioeconómico mediante la obtención de ingresos por exportaciones, la creación de empleo, empresas y la ejecución de infraestructura. Como servicio de intercambio internacional, el turismo receptivo ha llegado a ser uno de los principales sectores del comercio internacional, lo que supone el 30 por ciento de las exportaciones mundiales de servicios y el cuarto lugar de las exportaciones totales. Para el 50 por ciento de los países menos desarrollados significa su principal fuente de ingreso, así también, el turismo representa el 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y genera uno de cada once empleos en el planeta.

Durante las últimas tres décadas nuestro país ha formado parte del selecto grupo de naciones que se ubican en el cuadro de honor de la Organización Mundial de Turismo (OMT), el TOP 10 de países con mayor número de visitantes en el mundo. Sin embargo, los resultados preliminares del 2012 presentados por este organismo nos dan cuenta de nuestra dura realidad, pues, a pesar de que las cifras oficiales de la Secretaría de Turismo de México (Sectur), nos dice que nuestro país ha tenido un incremento considerable en número de visitantes sobrepasando los 23 millones en 2012; ya no somos parte de esa élite de países, pues ahora ocupamos el sitio 14 en la tabla, así como también, somos el lugar 23 en lo que se refiere a ingresos recibidos por la actividad turística, lo que nos refleja una mala política comercial de nuestros productos turísticos a nivel mundial.

Si no nos detuvimos, entonces ¿qué sucedió?

En estos años los demás destinos turísticos del mundo se desarrollaron de manera competitiva y nos desplazaron con novedosos productos aun en los mercados que tradicionalmente eran nuestros. Adicionalmente, seguimos los pasos de todo lo que no se debe de hacer para ser competitivos y dejamos la actividad turística a la deriva.

La explicación es clara si analizamos los últimos dos sexenios y hacemos un análisis en retrospectiva.

En el año 2000, México recibió 20.6 millones de visitantes, ocupaba el 7º lugar del Top 10 en recepción de visitantes y su participación de mercado del turismo mundial era del 3 por ciento. En ingresos turísticos ocupábamos el lugar número 12 a nivel mundial y para México significaba la tercera fuente generadora de divisas.

El Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), organismo recién creado en 1999 y encargado desde entonces de la promoción y difusión de México en el mundo, tenía un presupuesto cuatro veces inferior al que se tuvo el año pasado. Mantenía campañas de promoción permanentes y de relaciones públicas en tres continentes, así como oficinas de representación en 17 países del mundo.

Durante el periodo 2000-2006 se pretendió desarrollar la escalera náutica del Mar de Cortez, proyecto que hundió a Fonatur y absorbió un gran volumen del presupuesto del sector. En 2006 desaparecieron los programas regionales de la Sectur como Mundo Maya, que había logrado hasta entonces colocar productos importantes en mercados complementarios de Europa, promoviendo el turismo cultural principalmente, y dando un paso importante para no solamente depender del segmento de “Sol y playa”. En 2009, fue el año de mayor crisis para el turismo en México, en abril con la pandemia declarada de la influenza A H1N1, se golpeó seriamente a la industria sin chimeneas y a finales de ese mismo año la sugerencia de desaparecer a la Sectur para ahorrar presupuesto, creó una inestabilidad todavía mayor en el sector; para no dejar en 2010, se cerraron más de la mitad de las oficinas del CPTM en el extranjero y se recortaron las campañas de promoción.

Finalmente, en el 2011, se decretó el Año del Turismo y con eso se pretendió oxigenar el caos que se había generado en años anteriores.

Si en el año 2000 México tenía el 3% del mercado mundial, quiere decir que si hubiera mantenido ese paso, con políticas públicas adecuadas y estrategias dirigidas, en 2012 deberíamos haber tenido 31.3 millones de visitantes y ocupar mínimo el 8º lugar del Top 10 mundial. Entonces, la realidad es que gastamos más, hicimos menos y no fuimos capaces de superar a la competencia.

Cabría preguntar ¿Y en Cam-peche? Solo para dar referencia, conforme a cifras oficiales, en el año 2000, Campeche recibió 992 mil visitantes, teníamos el 1.7% de participación del mercado extranjero en México y una ocupación hotelera del 62.2% anual. El presupuesto de promoción turística de la Secretaría de Turismo estatal era de 5 millones de pesos. Para 2011, nuestra entidad recibió 1.3 millones de visitantes, tuvo el 0.7% de participación del mercado extranjero y una ocupación hotelera del 51.8% con un presupuesto dedicado a la promoción turística por el orden de los 36 millones de pesos.

¿Qué nos pasó?