El pasado viernes 24 de agosto en la carretera libre México-Cuernavaca, un vehículo blindado con placas diplomáticas y en el que viajaba personal de la embajada norteamericana en México y un capitán de la Armada mexicana, fue emboscado y atacado por miembros de la Policía Federal Preventiva, que vestían de civiles y que manejaban vehículos no oficiales, lo cual ya fue confirmado por la Procuraduría General de la República. De acuerdo a lo que se sabe, los dos estadounidenses, miembros de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos, la CIA, fueron heridos en el incidente a pesar del fuerte blindaje del vehículo, el cual fue perseguido después de que los estadounidenses vieran el retén y a civiles portando armas largas y no quisieran detenerse. El capitán de la marina mexicana y los miembros de la CIA se dirigían a un campo de tiro cerca del lugar. El vehículo era manejado por uno de los norteamericanos mientras que el mexicano iba en el asiento trasero realizando labores de logística y traducción para los norteamericanos. Se ha explicado que la presencia de los miembros de la CIA es parte parte de los esfuerzos conjuntos que los dos países llevan a cabo en la lucha contra la delincuencia organizada. Los que viajaban en el vehículo iban desarmados. La CIA no ha hecho declaración alguna. Sin embargo, de acuerdo al diario New York Times, funcionarios estadounidenses quienes solicitaron el anonimato, señalaron extra oficialmente que no hay evidencia de que el vehículo haya sido atacado debido a la filiación de los norteamericanos, es decir, que no fue un ataque dirigido específicamente a miembros de la CIA.
Pero en tanto las investigaciones continúan lo que queda claro es que los esfuerzos de coordinación y cooperación entre los dos países queda poco menos que en ridículo por incidentes como éste. ¿Cómo es posible que un vehículo con placas diplomáticas, en el que viaja personal de la CIA y un capitán de la Armada de México que apoyaba a los estadounidenses en labores de logística y traducción, haya sido atacado por personal de la PFP? ¿Acaso no existe un protocolo entre los dos países para que estas actividades se desarrollen sin incidentes como éste? ¿Acaso la Armada de México no tiene identificados los retenes y no comunica al resto de las autoridades federales y locales sobre las actividades que se van a desarrollar, sobre todo aquellas en las que participa personal de los Estados Unidos?
Eric Olson, analista del Centro Woodrow Wilson del Instituto México en Washington, señala que el tiroteo muestra la falta de comunicación entre las fuerzas armadas mexicanas y la policía y un elemento central en esto, dice Olson, es la falta de confianza entre todos los elementos del gobierno mexicano.
El Presidente Calderón señaló durante un foro de seguridad al que asistió el embajador norteamericano Anthony Wayne, que sea por negligencia, por falta de entrenamiento o falta de confianza o complicidad, esos actos no pueden ser permitidos y que el incidente será investigado rigurosamente. Por su parte, la oficina de Enrique Peña Nieto no ha hecho comentario alguno sobre este asunto.
No es la primera vez que la Policía Federal Preventiva se ve involucrada en escándalos como este. Apenas hace unos meses se llevó a cabo un tiroteo en la terminal dos del aeropuerto internacional de la ciudad de México, donde también la PFP protagonizó el incidente. De acuerdo al NYT la semana pasada 348 oficiales asignados al aeropuerto fueron reemplazados por ese incidente debido a las sospechas de que algunos de los miembros de la PFP estén involucrados en el tráfico de drogas. Lo preocupante es que la PFP había creado la imagen de ser una de las corporaciones más profesionales del país. Sin embargo, lo que debe ser un trago muy amargo para los Estados Unidos es que a pesar de los 8 millones de dólares que dijo el embajador Wayne se han aportado para mejorar la confianza en las fuerzas policiacas, todo como parte de la iniciativa Mérida, las acciones más elementales de colaboración, comunicación y logística entre los dos países dejen saldos tan pobres y peligrosos. ¿Cómo combatir a un enemigo que se muestra mucho más organizado, disciplinado y coordinado que las fuerzas de seguridad de nuestro país?
-
Las propuestas están servidas a Campeche
Con la visita del candidato tricolor a la presidencia el miércoles, todos los cuatro aspirantes a dirigir al país ya...
-
Un bloqueo imperdonable de resultados
La falla en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) el domin¬go por la noche fue una de las peores...
-
Rescate y vergüenza hacia afuera
Justo cuando se está albergando un congreso a nivel internacional y a unos días del arranque oficial de las vacaciones...








Columna invitada
