
¡¡Hola!!
Ha transcurrido una semana que todos hemos disfrutado; al menos eso pienso. Días de descanso y relajación. Bien sea en la playa, o en cualquier otro lugar donde Usted haya preferido pasar estas vacaciones.
Hay algunas personas que prefieren quedarse en casa y realmente disfrutar la paz y la tranquilidad de su entorno. Léase sin vecinos ni cualquier ruido alrededor. De todo se vale mientras uno realmente opte por pasarla a gusto estos días con la familia, amigos y demás.
Sol, arena y mar, es todo lo que quiero. Como dice la canción. Esa fue mi opción en estos días de Semana Santa. Soy de las personas que aman el mar. Una de las fortunas que tenemos en nuestro estado es que se encuentra al alcance de nuestra mano. Yo sé que no es el mar de Cancún, como he escuchado a muchos referirse cuando hablan de nuestro mar, pero es un mar que se disfruta y que hace la combinación perfecta para unos días de vacaciones.
Ir a la playa en estas fechas es encontrarnos de todo un poco. Familias enteras que disfrutan de un día soleado metiéndose a nadar. O familias disfrutando de una rica comida, teniendo como escenario el inmenso mar. Momentos que no tienen precio.
Niños corriendo llenos de arena, diríamos coloquialmente ‘empanizados’, mientras juegan e intentan escabullirse de la mamá para no probar bocado alguno, aunque ya sea hora de comer ya que, para ellos, jugar en la playa no tiene límite.
Grupos de jóvenes pasándosela a gusto igual. Y alguno que otro aventado que se anda asoleando para obtener un buen bronceado. He de confesarles que me encuentro dentro de este rubro. Dejando a un lado el que hay que protegernos del sol, y otros cuidados que debemos tener. Les contaré una de las ventajas que tenemos los que nos bronceamos.
En estos días que pasaron, una persona me preguntó que si me asoleaba para no saludar a nadie. Les comento que el proceso de bronceado, por supuesto incluye el tener buena música para escuchar con audífonos. He ahí que me hicieran esa pregunta. Pero no, no es por ese motivo. Simplemente, y estoy muy convencida de esto, es que creo que todos debemos tener un momento al día para estar con nosotros mismos. Sí, tal cual he dicho, desconectarse de todo y sólo relajarse, disfrutar y pensar en lo bueno y lo malo que la vida nos ha dado. Agradecer por lo que tenemos y visualizar cosas a corto plazo.
Pensarán que ni al caso hacer esto cuando se está de vacaciones, pero de vez en cuando resulta positivo. Escuchar música, disfrutar del mar, de la brisa de éste y solamente dejar que fluyan los pensamientos. Esto es un buen ejercicio mental, créanme. El lograr estar en un lugar tan concurrido y hacerlo aunque sea por pocos minutos, les ayudará a sentirse mejor.
Incluso si Usted está con su familia o amigos, disfrutando sus días de vacaciones en cualquier lugar, siempre existirá algún momento en el que pueda desconectarse de todo. Hay que ser agradecidos siempre con lo que tenemos y no ver las cosas de una manera monótona en nuestra vida.
Disfrute cada día y cada momento en donde quiera que Usted esté. Y, si me pidiera mi opinión, por mucho le diría que la playa es el mejor lugar para obtener un gran resultado interno. Aplíquelo, no se va a arrepentir.
Les mando un beso. Nos leemos el próximo domingo.
Ba-bye!!



En Voz de la Experta
