
¡¡Hola!!
Desde hace algunas semanas me anda rodando por la cabeza el cómo poder abordar un tema que, hasta cierto punto, es medio complicado y medio delicado. Yo sé que cada cabeza es un mundo y que cada quién expresa lo que quiere, pero, en serio que a veces sí expresamos cosas que de verdad no sentimos.
Me revolotea en la cabeza, cual mariposa, esa manera tan ‘normal’ que tenemos las mujeres al expresar con dos palabras algo que estamos viendo y que no podemos pasar por alto el comentar. Palabras que, no por ser mala onda ni pesimista, a veces no se oyen tan sinceras que digamos, y éstas son: ¡¡¡QUÉ GUAPA!!!
A veces tratamos de encerrar con estas palabras los diversos adjetivos calificativos que existen para decir que alguien se ve bien, que está muy bien vestida, que trae un maquillaje y un peinado de 10, que se ve muy elegante o que luce espectacular. Y, al no especificar lo que queremos expresar, lo decimos de la manera más usual.
La definición de la Real Academia Española dice, entre otras: Guapo, pa. 1.- adj. (Persona) de aspecto armonioso y agradable, bien parecido. 2.- Bien vestido, bien presentado.
Existen mujeres muy hermosas que reúnen al mismo tiempo varios de los calificativos anteriormente mencionados. Externarles un comentario de estos no nos resta nada y a ellas les cae como anillo al dedo. El problema está en que, como sexo femenino que somos, y hablo en sentido general, nos cuesta mucho trabajo expresarle a otra mujer un piropo de manera sincera. Lo hacemos, pero de dientes para afuera. Es la ley de la naturaleza, así somos.
Hemos escuchado y hemos dicho “qué guapa” infinidad de veces, no me dejarán mentir, ya sea que estemos en un evento social, en el café, en una reunión de amigas o hasta en el cine. Si nos acercamos a saludar a alguien, las “palabras mágicas” salen a relucir.
Me llama también la atención cuando sube una foto a Facebook cualquiera de nuestros conocidos o amistades. Apenas está expuesta en el muro, se empiezan a escribir los primeros comentarios. El más repetido y común es por supuesto “qué guapa” o “qué guapas”, por si son varias las que salen en la foto. Yo sé que la educación es la madre de todas las virtudes, pero tampoco hay que exagerar. No lo digo en mala onda. Que no nos gane el cariño o la simpatía que tengamos por alguien para decirle esto.
Describamos con las palabras exactas lo que queremos expresar. Nos veremos más sinceras, y haremos sentir a la persona mejor de lo que creemos. A veces, el tono con el que se dice, o la manera de escribirlo, denota que no es tan franco lo que estamos opinando. Analice Usted y se dará cuenta. No hagamos de esta frase algo tan habitual ni la digamos por compromiso que, estoy casi segura, es por esto último que se exterioriza en varias ocasiones.
Claro está que, aunque no sea de una manera tan sincera, dejaríamos de ser mujeres sino nos sintiéramos como pavorreales al escucharlas.
Les mando un beso. Nos leemos el próximo domingo.
Ba-bye!!!



En Voz de la Experta
