Licenciado en Filosofía y Letras, y master en Comunicación Social por la Universidad de La Habana. Periodista de la Agencia Prensa Latina. Colaborador de diarios de Nicaragua, El Salvador, Chile y Argentina. Investigador para Unicef en España, Jamaica, Inglaterra, Emiratos Árabes Unidos, Italia, y Qatar. Productor y conductor de Telesur.
Aunque esté en el ánimo de la sucesión y en el espíritu de un nuevo discurso, las cosas no cambian fácilmente en el PRI y la selección de algunas de las candidaturas a diputaciones locales vienen, de nueva cuenta, a demostrarlo.
Se desataron algunos en el PRI. Está bien. Los grupos que difieren de las candidaturas que se han registrado este martes por las diputaciones locales sirven para llevar un poco de democracia a un partido donde la mayoría de su militancia se mantiene en estatus de “borrego”. Esas diferencias fortalecen al PRI y lo exhiben en su naturaleza real de ser un instituto político con mucha cantera política, pero con diferencias e inconformidades internas.
El “poder político priista” detesta escenarios como los de este martes donde su propia militancia les grita, los amenaza, le dice lo que piensan y lo ofenden, y si lo detestan es porque la clase política tricolor no está acostumbrada a esto. ¿Mal manejado políticamente? De principio a fin. Terrible. Falta de tacto político con la postulación de candidatos y no solo por algunos elegidos, sino con los que no fueron electos.
La mayoría de los que habían trabajado para la candidatura desde hace seis, tres años o meses, se enteraron de quienes serían los candidatos por los medios y las redes sociales. ¿Por qué su partido no apechugó el costo de explicarles que tendrían que postergar sus aspiraciones a Magda Collí, Vicente Castellot, Diana Mena, Erika R de la Gala, Wilberth Cabañas, Marcos Anguas, Eduardo Arévalo, Joaquin Berzunza, Ginna Zapata, Roberto Cuevas, Erika Santos, Diego Gutiérrez, Mauricio Beytia y a Fernando Naal?, por citar solo unos casos.
La lucha en la sucesión implica cambios sustanciales y necesarios, es natural que el candidato a la gubernatura esté interesado en impulsar a su equipo más cercano pero el mensaje al interior de la militancia es negativo cuando el mensaje es equivocado. Por el distrito I, Ramón Mendez, entendible cuando desde hace meses trabaja para relanzar su figura política. ¿Ha trabajado el distrito más que Vicente Castellot? Posiblemente no, pero está más cercano a Alejandro Moreno. Cristina Canepa, por el II distrito, posición negociada desde la Secretaría de Gobierno. Alejandrina Moreno, por el III distrito, la única de los siete en la que el resto de la militancia coincide por el trabajo partidista que ha tenido, aunque no fue el III distrito el que más ha trabajado.
Cristian Castro, dirigente del PVEM, por el IV distrito, la cuota de la alianza política, Castro había buscado la candidatura también en el 2012 y no le fue concedida. El regidor, Ernesto Castillo, uno de los más cercanos a Alejandro Moreno, por el V distrito, el único que lo acompañó a la reunión del CEN. ¿Ha trabajado el distrito? Muy poco o nada.
La ex diputada, Laura Baqueiro, y la ex diputada Martha Albores, por el VI y VII distritos han sido, por mucho, las más cuestionadas de la lista. Los cuestionamientos tienen fundamentos. Ni Baqueiro ni Albores tuvieron un desempeño de excelencia en las legislaturas pasadas, para que regresen a ocupar curules. Cercanos a ambas, aseguran que ellas tampoco querían que les asignaran una diputación local, ni ellas ni nadie al interior del partido.
El caso de Albores es el más vergonzoso, de diputada a regidora y ahora regresa por otra candidatura a diputada, reafirmada nuevamente como un satélite que necesita el sistema para operar con la complicidad de las siglas de su sindicato.
Ante una oposición incompetente, mutilada y pagada, posiblemente los siete candidatos a diputados del PRI ocuparán un asiento en la LXII Legislatura. Por todo esto, los que decidieron este martes cambiar la piel de “borregos” por la de “lobos” en la sede del PRI estatal para desafiar al sistema hicieron lo correcto. Es falso el discurso de que las oportunidades serán para los que más trabajan. Es hipócrita el discurso de que algo en este partido puede cambiar, al menos acaban de demostrar que no es así, que no es fácil, que no es posible. El candidato a la gubernatura pierde la primera oportunidad de darle sentido a su esperanzadora frase de “para lograr lo que no se ha tenido hay que hacer lo que nunca se ha hecho”. La fórmula se repite en fondo y forma.
REPERTORIO.
-Que muchos de los candidatos a diputados locales no están satisfechos, al menos cuatro de ellos, se veían en otra parte a partir del 16 de septiembre.
-A más de uno llamó la atención que Ramón Mendez y Ernesto Castillo, dos de los brazos más identificados con Moreno Cárdenas, coincidan en el Congreso.
-Si Ramón Méndez gana el primer distrito y llega al Congreso como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política sería el segundo en llegar al cargo por elección popular y no por la tradicional vía plurinominal.
-Como se publicó en este espacio, hace 15 días, la candidatura de Edgar Hernandez a la alcaldía de Campeche ya está cocinada, lo que representa una bocanada de aire a sus cercanos. -Muy felices en Los Pinos y en el CEN del PRI por el Consejo en el que tomó protesta Moreno Cárdenas el domingo. Las fotos fueron mostradas impresas al presidente.




Golpe de timón
