Vladimir de la Torre
Golpe de Timón
Vladimir de la Torre Morín
Licenciado en Filosofía y Letras, y master en Comunicación Social por la Universidad de La Habana. Periodista de la Agencia Prensa Latina. Colaborador de diarios de Nicaragua, El Salvador, Chile y Argentina. Investigador para Unicef en España, Jamaica, Inglaterra, Emiratos Árabes Unidos, Italia, y Qatar. Productor y conductor de Telesur.
@delatorremorin

Dejen la rabieta

Voces, Miércoles 20 marzo, 2013 a las 12:31 pm

PEMEX. El 8 de enero del 2008, el entonces presidente Felipe Calderón, al inaugurar los trabajos de la reunión plenaria de diputados federales del PAN llamó a todos los actores políticos, sociales y económicos del país a analizar cuál es la mejor reforma energética que conviene a la nación. Estalló así el ir y venir de declaraciones, de campañas negativas, y desde la izquierda se frenó la propuesta hasta disminuirla. Foros de discusión, debates, medios y expertos durante julio y agosto de aquel año discutieron los alcances y las necesidades de estas reformas.

Con todo el aparato de comunicación y el poder de Los Pinos, en septiembre del 2008 se discutió en el Congreso federal, y lo que un inicio era una reforma integral quedó reducida a su mínima expresión. Cinco años después, la izquierda vuelve a levantar la mano, decir “que se quiere privatizar a Pemex” es más sencillo que argumentar las razones por las que sí es necesario reformar al sector energético del país.

Al hablar por hablar, la izquierda se vuelve irresponsable, y desde una intencional “ignorancia” intenta exprimir sentimientos nacionalistas que apuntalen de nuevo su grito de guerra. ¿Quieren salvar al país? ¿Quieren defender a la patria y el petróleo hasta el calcañal? Mentir y distorsionar la realidad no es la forma. Se traiciona más a la nación cuando ni siquiera se debate de qué es o sería lo mejor para el país. No se está hablando del sirope, ni de agua de mar, se habla del petróleo, el principal motor de la economía mexicana y del mundo. Ojalá no lo necesitáramos, quisiéramos pagar menos combustible, todos deseamos que el país tenga al menos otras dos fuentes importantes de ingresos similares al oro negro pero no es así.

La iniciativa privada invierte en Pemex desde hace décadas, empresas privadas ganan licitaciones por miles de millones de pesos por mes, no somos Holanda, ni Estados Unidos, ni Emiratos, México tiene que llegar a dónde está el petróleo, si no hemos podido llegar es porque no falta industria en el sector, y de esto depende el futuro económico del país a corto y mediano plazo. Que la izquierda sea responsable y que deje de hacer rabietas.

DEUDA. Por trienios, el Ayuntamiento de Campeche ha sido extraoficialmente una dependencia del Gobierno del estado. El cuello de botella que hoy enfrenta el municipio inició en el 2009. La deuda del municipio siempre había estado contenida, el gobierno estatal en turno daba sus “ayudaditas” para ir saliendo de los compromisos y, segundo, desde el mismo Palacio de gobierno se controlaban las cuentas y riendas de la administración municipal.

El triunfo del PAN en la alcaldía de Campeche marcó la distancia en algunos sentidos. Si la deuda que tenía el municipio al final de cada trienio la pagaban desde el Gobierno del estado, ¿por qué si perdió el PRI, el gobierno estatal saliente (2003-2009) tendría que facilitar el pago de la deuda almacenada hasta octubre del 2009?

Si ganó el PAN, era natural que el gobierno estatal priista, que inició en 2009, no debía inmiscuirse en los temas administrativos de sus rivales políticos. Y si tres años después tienen deudas, tampoco tendría que el Gobierno del estado lanzar un rescate financiero a los panistas salientes.

Ahora la administración actual busca la forma de salir de un pozo que almacena deudas de los trienios 2006-2009 y 2009-2012. Si bien el estado debe solo el 17% de su presupuesto, el municipio debe casi el 50% de su presupuesto anual. Si no se gestionan más recursos, el palacio municipal actual se tendrá que resignar a convertirse en una ventanilla de pagos. ¿Se está trabajando en el municipio? Sí. ¿Lo están haciendo bien? Parece. Pero si después de su primer Informe, la alcaldesa no vuelve a considerar otro apretón de tuercas nadie le podrá regatear que habrá sido esta una excelente administración municipal de transición que dejó la mesa limpia, zurcida y servida para el siguiente trienio. El reto se presenta enorme, pero es viable.

RETO.  El presidente Enrique Peña Nieto es visto hoy como el hombre fuerte de México, no solo en el poder real, sino en la percepción que de él tiene la ciudadanía. Ha impulsado en 100 días, lo que en otros momentos ha costado años. Las circunstancias de un país desgastado con el debate estéril lo han beneficiado.

En el camino, sería oportuno que no se pierdan dos temas: debe ser el Estado mexicano quién también se fortalezca, si el poder es atribuible solo al presidente y no a las instituciones no se avanzará mucho, y los gobiernos locales deben estar al ritmo que mueve el país. La transformación real que se pretende hacer no debe dejar espacios a espectadores.