Si alguien cree que solo en el PAN hay patadas debajo -y arriba- de la mesa, basta con asomarse tantito a lo que está pasando al interior del Partido de la Revolución Democrática en Campeche. La visita del candidato a la presidencia nacional del partido, Carlos Navarrete, sacó a relucir el cobre, perdón el negro y amarillo, de la dirigente María del Carmen López, quien no ocultó su favoritismo y dados cargados a favor del aspirante guanajuatense. La recepción fue un marcado contraste con la visita de René Bejarano, dirigente de Izquierda Democrática Nacional, en abril pasado, cuando la maquinaria perredista brilló por su ausencia en sus actos y ni siquiera un saludo de cortesía recibió de la esposa del líder (a)moral Abraham Bagdadi. Eso sí cuando Navarrete Ruiz soltó que el Sol Azteca llegará “completamente renovado” a la elección de 2015, como que a la presidenta le empezó a dar una tosecita nerviosa y mejor salió a tomar el sol.
Al interior del PAN el morbo es mayor para ver cuál será la operación cicatriz que aplicará la presidenta estatal del partido, Yolanda Valladares, luego de regresar de su festejo con Gustavo Madero, pues mal haría en arremeter en contra del corderismo (léase el Bronx que se opone a cualquier acercamiento con el PRI) porque demostró que al menos en este municipio tiene bastante fuerza. Una de las condiciones para llevar la fiesta en paz es sacrificar al presidente municipal del partido en Campeche, José Inurreta, a quien más de un corderista no puede ver ni en peluca, perdón, en fotografía.
En el PRI, como suele suceder, ventilar sus pugnas internas no es su estilo… hasta que estalla la bomba atómica. La comparecencia de la alcaldesa Ana Martha Escalante ante diputados locales para defender el préstamo de 140 millones mostró quiénes están de su lado y quiénes de plano le dan la espalda. La alcaldesa, estoica, dijo lo que tenía que decir y salió bien librada. Ese otro grupo que inasistió a su comparecencia seguramente que al día siguiente tuvo que tomar tabletas masticables para el estómago después de que el zar antisecuestro nacional, Renato Sales, dejó abierta la posibilidad de inscribirse en las boletas electorales del 2015. ¡Ah qué muchachos!
Los maestros fueron a escuchar una plática de motivación y salieron con reglazos en la mano, coscorrones y jalones de patillas. Y es que la conferencia de la primera actriz, Susana Alexander llamada irónicamente “En el éxito de cada mexicano están presentes sus maestros” fue el foro ideal para hacer lo que nunca ha hecho ningún otro secretario y menos un dirigente del SNTE: decirle sus verdades a los maestros flojos -que por fortuna son una minoría- y sacudirlos de una vez por todas. ¿Acaso era algo del otro mundo?




Detrás de las Murallas
