Chagui_Santini
En Voz de la Experta
Chagüi Santini
Conductora de La Merienda, en Telesur. Columnista en Style! Expreso de Campeche
@ChaguiMerienda

Efectos secundarios

Voces, Domingo 29 junio, 2014 a las 2:45 pm

¡¡Hola!!

Hoy domingo juega México. Seguimos con la fiebre del fútbol.

Llevamos días con una sensación de felicidad y muy positivos ante la vida, gracias a ese triunfo de nuestra selección ante Croacia.

Hoy juega contra Holanda. En el momento que escribo esta columna, no tengo idea de cuál será el resultado. Como mexicana que soy, quiero y espero que sea muy favorable.

A lo largo de esta justa mundialista hemos vivido diferentes tipos de emociones, ya sea por nuestra selección o por la de cualquier otro país que sea nuestro segundo favorito para ganar la Copa del Mundo. En la mayoría de los casos, estas emociones nos dejan un aprendizaje: recordemos que no siempre se gana en la vida pero, cuando se pierde, también salimos ganando.

No sé si Usted se ha fijado, pero ese triunfo de la selección ha tenido efectos secundarios muy favorables. Estamos viviendo una atmósfera de esperanza e ilusión por ver ganar a quienes orgullosamente nos representan en este Mundial. Esto se ve reflejado en la actitud de la gente que nos rodea.

Todos tenemos, en nuestra vida diaria, piedritas en el camino que nos hacen tropezar, nos hacen ponernos de mal humor, así como también llenarnos de energía negativa. Cualquiera que sea nuestra ocupación, si estamos de malas, no buscamos quién nos la hace, sino quién nos la paga.

Desde que empezó el Mundial, he notado que la actitud de la gente, en un ámbito general, es diferente. Se lo adjudico a la esperanza que tenemos para seguir viendo avanzar a nuestra selección. Sí, así como lo lee. Esta ilusión que tenemos en cada partido, y que deja una estela de creencia en cada uno de nosotros de que el próximo partido también lo ganaremos, nos hace ser optimistas ante la vida diaria y saber que sí se puede conseguir algo cuando realmente se quiere.

El resultado de hoy es fundamental para acercarse a la meta. Si es negativo, nuestro deseo no se verá reflejado como queremos. Pero más allá de lograrlo, lo que realmente me preocupa es el saber que ese aire que respiramos de esperanza, que ha hecho que una nación se desborde en emociones y se paralice por completo, quede en el olvido y se vuelva a adquirir hasta dentro de cuatro años.

Sentimientos encontrados.

Feliz de ver todo lo que mí país puede hacer por apoyar a un equipo de futbol que nos representa en una competencia internacional. Y triste, porque un evento deportivo es de las pocas cosas que hacen que tengamos esa pasión.

¿Qué hacer para tener frecuentemente ese sentimiento de esperanza? Seguir creyendo en el país en el que vivimos, amar lo que hacemos día a día, trabajar arduamente desde nuestra trinchera. Realmente somos un territorio con mucho por hacer y por cuidar. Lo más importante es que hay que dejarlo en las manos de quien lo sepa guiar. Hay que fijarnos bien.

Procuremos seguir con el efecto secundario de lo que nos ha dejado este Mundial 2014. Pongamos nuestro granito de arena.

Les mando un beso. Nos leemos el próximo domingo.

Ba-bye!!