Analista político, conductor y productor en Telesur, y colaborador de EL EXPRESO desde su fundación. Estudió Comunicación en el Instituto de Ciencias Sociales de Mérida.
-Oye, periodista, me dicen que ya está definido quién será el alcalde, ¿sabes algo?
-Como te decía en la decisión del candidato a la gubernatura, Manuel, con base en los razonamientos tengo claro quién debiera ser, pero en mi última incursión analítica no sólo me falló la brújula sino la predicción y tiró por los suelos mi análisis, así que en la que viene, pues a no meterle tanta cabeza.
-¿Te das por vencido?
-Eso nunca, amigo. “El día que me sienta derrotado renuncio a ver el Sol cada mañana”, decía Pablo Milanés, y ese no es mi caso. Hace 30 años que me dedico a esto y vaya que he sostenido una postura sin preferencias partidaria aunque, como todos, también sé que es lo que conviene o no conviene aunque esa conveniencia muchas veces afecta a otros.
-Así es esto de la política, reportero. Ya lo ves, habemos quienes fuimos priistas por muchos años y nos dieron una patada en el trasero, otros que nunca en su vida fueron panistas y de repente aparecen como si lo fueran: más puros que Gómez Morín, pero lo que no puede ser es que se deje de ver qué es lo mejor, independientemente del partido que se trate. Hoy, hay que decirlo, uno debe de ver a las personas y sus proyectos porque los partidos vaya que están en crisis.
-Así es, Manuel. Sin embargo, las cosas como son y a seguirle. Me dicen que, en el caso del PRI, el precandidato, así se le tiene que decir mientras no se registre, ha sido muy claro con su gente. Les ha dicho que necesita de todos para ganar y los ha instruido en la necesidad urgente de acercarse a todos porque la elección que viene se va a definir por votaciones muy elevadas y vaya que el PAN, en la última elección, y la oposición en general, le dieron una sorpresa al PRI con esos más de 146 mil votos que logró Mario Ávila.
-Entonces, ¿tú crees que no será una elección fácil?
-Mira, el candidato tiene que arroparse de los aspirantes a presidentes municipales. Son ellos los que más pueden ayudar o perjudicar la elección. Una mala decisión en quién iría por una demarcación y ésta se puede perder. Los días y los tiempos de los carros completos ya se terminaron y llegar a la elección pensando que no se necesita de nadie y menos de los que estaban apoyando a otro aspirante, pues es un error.
-Lo que yo sé, periodista, es que el precandidato tiene claro que necesita de buenos compañeros de fórmula para ganar. Tiene claro que él solo nunca ha ganado una elección y si bien es verdad que encabeza las encuestas, sería muy torpe no trabajar desde el peor escenario para descartar sorpresas.
-Entonces, Manuel, según tú, Moreno está cerrando filas.
-Lo que me dicen es que sí, que anda muy serio con sus amigos y seguidores explicándoles que no pueden ni deben ofender, segregar y mucho menos ningunear a nadie. La exigencia es que haya humildad.
-Pues eso es un avance porque hay gente que le ha hecho más daño que bien a ese precandidato y esa gente es la primera que debe ser metida en cintura porque, desgraciadamente, pecaron de soberbios y hasta de groseros y ofensivos.
-Lo que yo sé, periodista. Es que las decisiones importantes serán incómodas o desagradables para muchos hasta de sus seguidores, pero se tomarán con base en lo que se necesita para garantizar un triunfo, para ganar una simpatía.
-Te dije desde hace mucho, Manuel, que ninguno de los aspirantes podría salir a decir que solo ganaba. Esa es una balandronada que no reflexiona sobre cómo el PRI perdió tres elecciones consecutivas mientras la oposición vio crecer sus votos. Aquí, lo sabemos, ganó López Obrador la presidencia mientras que Layda y Juan Carlos del Río fueron vencedores reales lo mismo que Mario Ávila. Los dos panistas salieron de la nada mientras que Layda es la que hoy puede dar la chica, es su tercera elección por la gubernatura y no dudes que echará toda su carne al asador.
-Me dicen que Rosiñol por ser carmelo también puede dar una sorpresa.
-No lo dudo. En Carmen se ha cometido la estupidez de una guerra entre priistas y eso lo han padecido los electores. La guerra sucia priista carmelita puede darle un buen margen a Rosiñol y al candidato del PAN a la alcaldía si no se equivocan o si no se venden, porque esas posibilidades son reales.
-¿Tú crees?, ¿será que alguien chaquetee?
-No lo dudo, amigo. El dinero hace que muchos bailen y si se ven perdidos en lugar de trabajar para el voto útil, trabajan para ellos mismos y para legitimar el triunfo del que más ofrezca.
-¡Qué feo!
-Hay te contaré mientras termino los números…




Episodios
