Raúl Sales Heredia Heredia
Palabras Altisonantes
Raúl Sales Heredia
Tiene formación como contador público y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia, hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmente es vicepresidente de la Fundación Avanza.
@RSalesH

El espejo

Voces, Viernes 1 marzo, 2013 a las 12:14 pm

Y tú ¿ya te viste en el espejo de Elba Esther…? Durante muchos años, durante muchos sexenios has vivido en una sociedad apática, inculta, manipulable. Así nos hiciste, así te convenimos, así puedes manipularnos a tu entero antojo. Mientras menos “problemáticos” seamos, más fácil será darnos atole con el dedo, más sencillo será hacernos tragar las mentiras que nos sueltas en campaña y peor aún, sabiendo que nos estás mintiendo, seremos dóciles ante las mismas. Vivimos en una ciudad donde dicen que ni el mar se mueve.

Durante muchos años, durante muchos sexenios, la capacidad de nuestros políticos fue, quizá, el atributo menos considerado para tu puesto, es más importante que seas del “grupo”, que debas favores, que seas “leal” o útil a los fines para los que te designaron ciertas gentes que suelen ser las mismas… siempre.

Ahora que nombran delegados, no los vemos a ellos, vemos a tus grupos representados, a los intereses que te mueven, vemos una carrera anticipada por la gubernatura por debajo de la mesa. “Los contendientes” están acomodando las fichas o acomodándose ellos para seguir en “la jugada” y mientras, nosotros cuales borregos balamos sin cesar, sin importar, sin influir, sin elegir.

Cada sexenio vemos tu enriquecimiento inexplicable, vemos que antes vivías en la normalidad y ahora eres un sibarita de gustos y autos de lujo. Ya no es la chela, ahora es el champagne, ya no es la ida a Mérida, ahora es el viaje a Miami en avión particular. Eso me traería sin cuidado si fuera producto de tu trabajo y no de la transa, de las facturas apócrifas, de la compra de insumos al compadre a cambio de una “mochada”.

Pareciera que los altos sueldos que devengas sólo  despiertan tu ambición y brincas de puestos no como servidor de la gente sino como parásito de la ubre gubernamental para seguir sangrándonos y además, hacer tus “bussines”.

Clamamos por gente nueva, por oportunidades pero se nos olvida el juego perverso que se da, si los delfines llegan, los padrinos seguirán ejerciendo el poder y manejando el dinero. Los mismos, los viejos, los jóvenes.

Desde hace años estamos en un desequilibrio de poder, no hay democracia que valga en una sociedad donde el pueblo no tiene el poder de exigir, de cambiar, de correr a quien no está funcionando. Eso no se gana con luchas sangrientas, se gana con inteligencia, se gana con la aplicación de la ley, se gana con una Contraloría independiente y obligando a todo aquel que quiera recibir dinero público a hacer públicas tus cuentas, tus propiedades. Las de tuyas y las de tu familia. Si queremos certeza de tu honestidad, debes ser más transparente que el cristal.

Ganas 55,000 al mes, al año debes tener 660,000 y si no gastaste un peso en comida, luz, ropa, tv, teléfono, escuelas y cualquiera de los otros gastos en que los mortales incurrimos, al final debes tener eso y no más. Y mis cuentas no me dan, lo veo y no me dan. No me sale para que compres casas, camionetas de lujo, terrenos, relojes y aparte abras negocios como si fuera de lo más sencillo.

Nadie, nadie está por encima de la ley. Mírate en el espejo de Elba Esther, cometieron un error garrafal, ahora sabemos que no son intocables, que no pueden vernos la cara. Mírate en el espejo y dime que se siente ser un simple mortal otra vez. Mira el espejo y me verás atrás junto con toda la sociedad a la que juraste servir…Sí, ahí estamos y cada vez estamos más despiertos, más cerca, más cansados de tu atole con el dedo y tus promesas incumplidas.

Mira el espejo y dime, dinos, atrévete a decir si eres honesto…

  • Alicia

    ¿Que no son intocables? Perdón, lo son hasta que venden caro, muy caro, demasiado caro, su amor, como pasó con la maestra.

    • Raúl Sales

      Depende de ti y de mí Alicia. Ya vimos que caen de su pedestal. Nos corresponde, como ciudadanos impedir que se sigan formando este tipo de personas. Gracias por leerme. Saludos

  • Shanelly Guzmán

    Felicidades Raúl, excelente tu columna! No pudiste decir mejor la realidad de Campeche

    • Raúl Sales

      Gracias por leerme Shanelly, ojalá no fuera nuestra realidad

  • Alicia

    Estimado Raúl: Gracias por tu amable respuesta a mi comentario, el cual amplío por esa misma razón. Sigo pensando que la caída de Elba de su pedestal se debe menos a un acto de justicia y más a la búsqueda de legitimación de un régimen -ejercicio bastante propio del antiguo PRI, pensemos en los Díaz Serrano, el negro Durazo, La Quina, Raúl Salinas etc., etc.: un pez gordo por sexenio-. Creo que aquí la ciudadanía tuvo poco o nada que ver: no fue la persona víctima de su ambición y corrupción quien la denunció -en este caso, una persona moral, como es el SNTE; ni siquiera uno de sus maestros- sino una instancia del gobierno federal, como es Hacienda que, te confieso, no entiendo cómo puede perseguir un delito de esta naturaleza, cuando no se persigue de oficio pues no son recursos públicos, sino privados y, por lo tanto, -creo, pues no soy abogado- debió haber la denuncia del afectado, el SNTE. Pero prefiero volver a tu comentario, y vemos que sí, cayó del pedestal, pero el ¿cómo?, el ¿por qué? y el ¿para qué? de su caída nos deberían preocupar y ocupar tanto como la existencia misma de personajes de esa calaña. Me parece que su lamentable abundancia dice mucho de la sociedad que somos.

    • Raúl Sales

      Estimada Alicia: estoy totalmente de acuerdo contigo. No obstante y a pesar de que tiene todos los visos de una venganza política y de autoritarismo, nos da una entrada para que como sociedad tomemos el legítimo lugar que nos corresponde. A eso me refiero con el “error garrafal” pues sí ya pasó y nuestra sociedad no es la del ’89 podemos utilizarlo como una palanca de presión para evitar que este tipo de seres abusivos y corruptos se sigan enquistando en un gobierno que es de todos (aunque en este momento lo sea sólo de nombre). Gracias por tu retroalimentación y por leerme. Te dejo mi correo
      Saludos

      • Alicia

        Estimado Raúl: Disculpa que use este medio para hacerte la siguiente pregunta, pero te envié un correo y quisiera saber si lo recibiste. Gracias.