Raúl Sales Heredia
Palabras Altisonantes
Raúl Sales Heredia
Tiene formación como contador público y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmente es vicepresidente de la Fundación Avanza.
@RSalesH

Orgullo

Voces, Viernes 30 mayo, 2014 a las 11:42 am

Ese momento sublime en que inspiras y llegan a ti los cientos de aromas que hacen que sepas que estás en casa. El sabor de la sal y la frescura de la brisa, los colores rojos y naranjas de las obras de arte que el sol hace sobre el cielo frente al mar, su tranquilidad, su paz, su historia.

Todo lo anterior es motivo suficiente para sentirse parte de un lugar y presumirlo. Sin embargo, el orgullo necesita algo más que las bellas puestas de sol y un paseo por el bonito Centro Histórico. El orgullo está en el centro de nuestro ser, es el conjunto de circunstancias y de momentos que nos van anclando a nuestra tierra sin obnubilar la mirada crítica que nos permita mejorar; es poder sentirte parte de algo más grande  pero reconociendo que es tu individualidad lo que lo hace especial y único.

Ese orgullo por una tierra en el que reconoces a los que la hacen grande antes que sentir envidia y coraje porque no fuiste tú el que lo realizó; el orgullo que sientes cuando cada uno de los elementos que la conforman trabajan para un fin común, para el bien común.

Orgullo es poder ver fríamente nuestros defectos para tomar las acciones correctas para enmendarlos y entonces sí, poner toda nuestra pasión en esas acciones que debemos realizar para hacerlo.

Sentirse orgulloso de la tierra que pisas, el hogar que habitas es parte de lo que eres o deseas ser. Sentir orgullo lleva implícito el compromiso con tus semejantes de que darás todo de ti para ser mejor, que respetarás, que buscarás siempre ser mejor pues no podrás sentir orgullo si no haces otra cosa que sentarte a rumiar la mala suerte que tienes y lo mal que estamos mientras ves las oportunidades de mejora desde la ventana.

Campeche, cuna de grandes maestros, juristas, artistas. Campeche la tierra donde apenas hace 7 décadas sus egresados eran reconocidos por su alto nivel cultural y académico en cada rincón del país. Campeche de riqueza, de palo de tinte, de maderas preciosas, de camarón, de azúcar, de arroz, de la mejor miel del mundo, de petróleo, de agua.

Hemos tenido todo y no obstante no hemos prosperado, fuimos la tierra más culta y ahora somos la oculta. El orgullo es lo que nos debe permitir levantarnos, inspirar y seguir hacia adelante con la frente en alto, es lo que nos debe dar la fuerza para tenderle la mano a nuestro paisano antes de denostarlo como suele ser nuestra costumbre.

Yo deseo que mis hijos crezcan en esta tierra que amo pero de la cual debo sentirme orgulloso y para eso debo darles ejemplo de como con trabajo, honestidad, integridad y con el compromiso social que debe tener cualquier persona que se llame campechano se pueden resolver, para bien, las situaciones que nos afectan, los problemas que nos aquejan, la crisis de valores por la que pasamos en las que suele ser más fácil mentir y dar mochadas que decir la verdad y asumir las consecuencias de nuestros actos que nos permitirán crecer como personas y mejorar en cada ocasión.

Podré sentir orgullo de la historia y arquitectura, de su paisaje y de su paz. Pero me sentiré aún más orgulloso cuando vea a mi lado cada día a más personas orgullosas de lo que son, de lo que hacen, de lo que dan por su tierra y no de lo que pretenden recibir.

El orgullo sano es lo que nos permite crecer y mejorar, donde buscamos lo mejor y nunca nos conformamos con lo “menos malo”. El desmedido, el dañino, el que nos hunde y destruye es la soberbia y el egoísmo y de esos… ya tenemos suficientes en este estado.