Rubén Aguilar Valenzuela
Convicciones
Rubén Aguilar Valenzuela

Contador público egresado del ITESM, con estudios en Dirección Hotelera en Cornell University y Finanzas en UC Berkeley; consultor en Turismo y Competitividad Económica; conferencista en foros de México, EUA, Canadá, Centroamérica y Europa; miembro fundador de organizaciones relacionadas al turismo, la cultura y los negocios; ex secretario de Turismo de Campeche

@RubenAguilar

Jalisco Nueva Generación

Voces, Miércoles 13 mayo, 2015 a las 3:08 pm

En 2010, surge el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como una consecuencia de la detención, en octubre de 2009, de Óscar Nava Valencia, El Lobo Valencia, sobrino de Luis Valencia y en ese entonces cabeza del Cártel del Milenio o Los Valencia. El grupo, al ser apresado, se divide en varias fracciones una de ellas el CJNG.

Al inicio, los líderes de la organización son Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y Martín Arzola Ortega, El 53, detenido en julio de 2011. A partir de ese momento queda como la cabeza del grupo El Mencho, que al día de hoy permenece en el cargo. Al inicio el CJNG fue visto como una extensión del Cártel del Pacífico, pero pronto gana su propio espacio.

Los expertos consideran que la “especialidad” de este cártel son las mentafetaminas, pero también, y en menor medida, trafican con cocaína, heroína y mariguana. Destacan que a cinco años de su creación se mantiene fuertemente cohesionado y que en muy poco tiempo se convirtió en una de las tres o cuatro organizaciones más importantes del crímen organizado en el país.

En los últimos meses, ante el debilitamiento del cártel de Los Caballeros Templarios, han ampliado su influencia en la región – Jalisco y Michoacán- y ya tienen presencia en 10 estados de la República. Ahora mismo disputan con las autoridades el control del puerto de Lázaro Cárdenas en las costas del Pacífico, por donde entran los precursores de las metafetaminas de la India y China.

El crecimiento y fortalecimiento del CJNG se debe al descuido de las autoridades jalicienses, tanto del PAN como del PRI, y también a la corrupción de sectores de las mismas. Los últimos acontecimientos en Jalisco y en particular en Guadalajara (1 de mayo), que incluye el derribo de un helicóptero, con saldo de siete muertos, está presedido por el asesinato de 15 integrantes de la Fuerza Única de Jalisco, en una emboscada preparada por el grupo (15 de abril), y el intento de asesinar al comisionado estatal de seguridad (30 de marzo).

Según el gobierno de Estados Unidos, que tiende a exagerar el poder de los cárteles mexicanos, el CJNG ya tiene contactos con organizaciones delictivas en “Estados Unidos, América Latina, Europa, Asia y África”. Y añaden que están aliados con Los Cunis, organización dirigida por Abigael González Valencia, que surge en 1990, como una división del Cártel Milenio.

En estos últimos días, la demostración de fuerza del CJNG deja en claro que no está dispuesto a ceder lo que han ganado en estos cinco años y advierten a las autoridades locales, estatales y federales que van a pelear. En respuesta las autoridades federales inician la Operación Jalisco, que “busca reducir los índices de violencia en Jalisco y Colima”.  ¿La confrontación, la guerra, es la solución al problema del narcotráfico? ¿No será mejor la legalización?