Raúl Sales Heredia Heredia
Palabras Altisonantes
Raúl Sales Heredia
Tiene una formación como Contador Público, y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia, hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmenet es vicepresidentre de la Fundación Avanza y Presidente de COPARMEX Campeche.
@RSalesH

Absurdos

Voces, Viernes 23 noviembre, 2012 a las 8:43 am

Este escrito puede empezar con cualquiera de las actividades de nuestros políticos. Es más, pareciera que viven en un mundo alterno donde ni saben ni quieren saber lo que sucede en la sociedad que dicen servir.

Tenemos al senador Cordero (el de los 6,000 varos) queriendo regalarle 250,000 pesos a los otros senadores “quesque” para comprarse un auto y así ahorrar… No manches… 10 años de salario mínimo, regalarle un carro a quien con el sueldo que percibe podría comprarse uno modesto cada mes.

Nuestro presidente electo no quiere darnos un discurso de toma de protesta; está bien, ninguno de mis presidentes anteriores ha cumplido lo dicho en su discurso así que, que más da.

Nuestros legisladores locales, con sus muy honrosas excepciones, no parecen pensar en que sus representados prefieren acuerdos que pleitos y que necesitamos leyes claras, transparentes y de ayuda al ciudadano. No grilla, no gritos.

Absurdo es que tengamos líderes sindicales como el Sr. Bonilla que en lugar de trabajar para mejorar su ciudad, amenaza al ayuntamiento y consigue que le paguen horas extra que no se trabajan que porque es un logro sindical…no mandarinas… El sindicato debe de proteger a sus miembros del patrón abusador. Aquí no obstante, el abusador es el sindicato.

El Sr. Che Cú, el líder del Frente Independiente Campesino Emiliano Zapata. Hace y deshace en la ciudad, invade, exige y amenaza. Pero si le mandan a la autoridad es una violación a sus Derechos Humanos. Las víctimas siempre serán antes que los perpetradores.

Nuestra iniciativa privada sufre retrasos de hasta un año en sus pagos, pero no nos dan ni un día extra para el pago de impuestos… ¿Injusto? Puede que no, pero sí “descapitalizador”. Absurdo es que no estemos dando facilidades para la creación de nuevas empresas y nos enfoquemos en una sola estrategia.

Absurdo es que queramos más turismo y nuestras empresas turísticas no estén invirtiendo en capacitación y uniendo esfuerzos con su “competencia” para generar oportunidades más amplias en el entendido de que si gana uno, ganan todos.

Pero mientras, mis pobres y abandonados turistas no pueden hablar con nadie porque no “speakamos inglich” y ya no digo nada de francés, alemán, italiano o chino. Recorren la ciudad, ven el hermoso Centro Histórico, caminan la 59, dan las 9 de la noche y “ce fini” ya valió cacahuate al hotel a dormir chamacos. No podríamos poner en la 59 unos barecillos bohemios, una “mezcalería”, unos cafecitos acogedores o unos cuantos puestos ambulantes de plata y artesanías.

Absurdo se me hace que Estados Unidos diga que somos un país peligroso mientras son ellos los que nos venden las armas y luchamos una guerra para impedir el paso de unas drogas que van para su consumo (y que ya quieren legalizar).

Absurdo es que nuestros partidos políticos crean que sus colores e ideologías son más importantes que el bienestar de una sociedad sin colores y que no militan en sus filas, pero que son al fin y al cabo los que “juraron” servir.

Absurdo es que les paguemos una miseria a nuestros policías, pero les pidamos que se conviertan en Rambo, y Sherlock Holmes todo en uno.

Pero lo más absurdo de todo es que como sociedad privilegiemos la corrupción y llamemos “bruto” al que no roba, pues “todos lo hacen”. Absurdo que como sociedad permitamos que nos vean la cara nuestros funcionarios consuetudinariamente y les demos las gracias porque son ellos quienes toman las decisiones.

Absurdo es que nos sentemos a esperar un cambio que nos caerá del cielo mientras hacemos hasta lo imposible por trabajar menos.

Absurdo… pero real.