Raúl Sales Heredia Heredia
Palabras Altisonantes
Raúl Sales Heredia

Candidatus

Voces, Viernes 18 mayo, 2012 a las 8:00 am

La palabra Candidatus proviene de Candidus que significa Blanco brillante. En la Roma de la antigüedad, los pretendientes a puestos públicos lucían togas blancas abiertas donde mostraban sus cicatrices de guerra como símbolo de valentía. Eran los mejores, los puros, los valientes, los inmaculados. Era lo mejor de la sociedad romana para servir a la República.

En algún momento olvidamos que los puestos de elección popular están ahí para servir y representar al pueblo y no para satisfacer o premiar a quienes hacen “servicios” al partido o para empezar su “carrera política”.

Seamos claros, en estas fechas nuestros candidatos prometen hasta lo que no está dentro de las atribuciones del puesto al que pretenden acceder. Nos dicen lo que nuestro anhelante corazón quiere escuchar y nos dan “souvenirs” para que recordemos cuando el “Lic” vino a nuestra casa.

Prometer no empobrece, es dar lo que aniquila, dice el dicho y aquí estamos recibiendo promesas a diestra y siniestra de nuestros “bienintencionados” candidatos que recibirán un sueldo mayor que el del 99% de sus “patrones” y que es muy probable que no recuerden nunca mas el día que tan amablemente entraron a nuestro hogar, pusieron su mano en nuestro hombro, nos sonrieron, nos dijeron palabras bonitas, hicieron como que nos escucharon y se despidieron no sin antes subrayar la promesa de que nuestra solicitud sería atendida.

Quiero creer que los candidatos llevan a una persona atrás con una libreta donde apuntan: Casa # X /Col. Fulanita /Sra. Menganita: Pide luz, pavimentación, seguridad, escuela para sus hijos. Nota: El candidato prometió gestionar ante la CFE, Polícia, Ayuntamiento y darle 500 pesos para educación de sus 20,000 que recibirá mensualmente para gestión (en el caso de diputados).

Y así de casa en casa. Al final, el candidato sabrá cuales son los problemas generales y podrá en sus años de gestión resolverlos y así poder visitar a “sus” vecinos y saludarlos por nombre mientras les dice: Menganita: Ya resolví tu problema, ¿necesitas algo mas? Si no es así, acabo de darles una gran idea que espero la adopten.

La política como todo, es cuestión de servicio, de trato, de humanidad. El candidato no debe olvidar que tiene la esperanza de su distrito/municipio/estado/ país y que es a ellos al pueblo de México a quién se debe, no a su partido y mucho menos a su cartera.

Estamos urgidos de candidatos honestos e íntegros que nos devuelvan la fe en nuestras instituciones. En esas instituciones que ya no sabemos si están para ayudar o para trabar, para solucionar o para complicar. Nuestros candidatos no llevan en sus hombros el peso de la responsabilidad, llevan el peso de nuestra ilusión en que esta vez, será diferente.

Y a las personas que acompañan a los candidatos, me da gusto que demuestren su lealtad (siempre y cuando sea eso), pero no olviden que todos somos compatriotas y juzgar o denostar a otro ser humano solo porque tienen preferencias ideológicas es no solo discriminatorio sino estúpido. Recuerden la máxima que dice: En la política los amigos son de mentiras y los enemigos de verdad.

Yo creo en México, creo en ustedes candidatos del PRI, PAN, PRD, PVEM, Movimiento Ciudadano, Panal y PT. Creo en ustedes pero son ustedes los que deben de mantener esa confianza, pues no sólo me decepciono rápidamente, sino que no olvido fácilmente y seguiré siendo ciudadano cuando ustedes terminen el encargo por el que quieren ser votados y quizá, solo quizá tengan que pedirme que confíe en ustedes una vez más y les juro, les prometo, les aseguro que esa próxima vez, ya no lo haré.