Raúl Sales Heredia Heredia
Palabras Altisonantes
Raúl Sales Heredia
Tiene una formación como Contador Público, y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia, hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmenet es vicepresidentre de la Fundación Avanza y Presidente de COPARMEX Campeche.
@RSalesH

Servicio

Voces, Viernes 22 junio, 2012 a las 11:13 am

Hemos escuchado hasta el cansancio las palabras “voluntad” y “compromiso”. Las hemos escuchado tanto que ya incluso pierden ese bello significado que servía para remarcar una buena intención o la búsqueda de algo mayor.

Nos dicen frases tales como “con voluntad y compromiso saldremos adelante” y como esperanzados y bien intencionados que somos, nos creemos que si se está trabajando.

No obstante, en un país que tiene la “marcha”, “el plantón” y “la protesta” como herramienta indispensable de apertura de negociación, la frase “estamos trabajando” pierde todo significado y se convierte en gasolina en el fuego.

Y aquí, los que no estamos en el plantón y que tampoco podemos solucionar el problema, nos encontramos en medio de una lucha que sin importar quien gane, los afectados fuimos nosotros.

Pero tampoco es cuestión de martirizarnos y golpearnos el pecho mientras señalamos culpables sin conocer el problema.

He aquí que me levanto con la ciudad inundada y veo flotar perezosamente una bolsa de basura mientras es perseguida por un soberbio ejemplar canino de la raza “StreetWalker corrientus” y la culpa que salta a mis labios inmediatamente es para______.

He ahí el problema,¿ a quién culpo? Las culpas pueden repartirse sin ningún problema entre el Ayuntamiento por no negociar con la planta laboral antes de concesionar, entre los trabajadores por perjudicar el horario de recoja sin hacer partícipes a los beneficiarios. Una cosa es que esté en contra y tenga mi derecho de manifestarme y otra no avisar y lograr que la ciudad que tan hermosa y reconocida mundialmente es, se convierta en un chiquero con los consabidos problemas de plagas, enfermedad y apeste. Pero también es mi culpa. Yo saque MI basura en bolsas nada resistentes y las deje tiradas en la puerta de mi casa y si no pasaron el día debí recogerla y meterla no dejarla ahí esperando que se pudra hasta desaparecer milagrosamente en unas horas.

Echar culpas siempre será sencillo, de hecho es deporte estatal señalar y acusar y generar chismes sin saber, bueno, sin siquiera intentar averiguar.

Dice el dicho, si no eres parte de la solución eres parte del…

Y si bien, estamos en todo el derecho de exigirle a nuestras autoridades que cumplan con un servicio que ya pagamos (solo aplica si pagamos) también debemos ser conscientes en que el turista que pasa tapándose la nariz y viendo con cara de horror que en el Tercer Mundo no tenemos para botes de basura y mucho menos para contenedores comunales no piensa en que tenemos derecho de exigir, solo piensa que apeste de ciudad.

Ya no se siente tan bonito que llegue un extranjero y nos critique con todas las de la ley. Ya no se siente bien que en lugar de presumir y vivir nuestro centro histórico ahora demos rodeos absurdos buscando evitarlo.

Sin que importe de quien es la culpa, todos vamos en el mismo barco llamado Campeche y solo hay de dos sopas, o le metemos todos juntos y usamos de verdad esas dos palabritas del principio “VOLUNTAD” y “COMPROMISO” o dejamos que se caiga todo en pedazos y le echamos la culpa al actual, al anterior o como se dio en estas campañas, incluso al que viene.

No es fácil asumir responsabilidad cuando ni siquiera sabemos “cómo está el asunto”, pero tampoco es justo que evadamos nuestra responsabilidad de mantener aunque sea nuestro pequeño espacio frente a nuestro hogar o el parque donde llevamos a nuestros hijos medianamente bien. No podemos esperar mejores servicios si nosotros no estamos sirviendo al vecino, al patrón, a nuestros hijos, a nuestra pareja y a nuestra comunidad.

Campeche es de todos y todos somos Campeche.