
-¿Qué haces leyendo la gaceta parlamentaria, Manuel? No sabía que te interesaban tanto los asuntos que aprueban en la Cámara de Diputados.
-Mira, reportero, si me siento a esperar a leer en los periódicos o a que ustedes comenten muchas cosas que pasan, pues viviría en el oscurantismo.
-Bueno, no podemos publicar todo lo que pasa ni podemos hablar de todo lo que sucede. ¿Tienes idea de cuántos temas hay en las Cámaras? No habría papel suficiente ni tiempo en la televisión para hablar de todo eso.
-Lee, reportero, dijo mostrando una nota: “La Cámara de Diputados aprobó con 387 votos a favor reformas a los artículos 3, 7 y 14 de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de sus derechos, así como el cuidado, protección y esparcimiento de ese sector de la población.
Dichos cambios permitirán establecer los conceptos de albergue, residencia o centro de día, y asilo o casa-hogar, así como precisar que el Estado promoverá y difundirá ese ordenamiento jurídico para que la población lo conozca y con ello se respeten sus derechos, y fomentar una cultura de reconocimiento a su dignidad.
A la mencionada legislación también se adiciona que las autoridades competentes de la federación, los estados y municipios concurrirán para promover la creación de establecimientos que proporcionen servicios de asistencia social para adultos mayores.
El dictamen elaborado por la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables sostiene que las modificaciones a la ley permitirán atender a 10.5 millones de adultos mayores que existen en el país, de los cuales al menos siete millones dependen de su familia o están en abandono.
Subraya que es necesaria la creación de más establecimientos que consignen servicios básicos para beneficio del adulto mayor en forma temporal o permanente y donde se les proporcione atención integral de salud, alimentación y esparcimiento.”
-No entiendo, ¿ahora te preocupa tu vejez?
-De veras que te pones insoportable, por eso te golpeó el de la medalla… Mira, es una ley promovida desde la Secretaría de Desarrollo Social, en especial por el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, ese organismo que encabeza tu amiga Chely Escalante.
-Ya entiendo, tu idea es que con esas acciones y otras que fortalecen a la institución, Chely está haciendo un buen trabajo y no debe ser dejada a un lado en la contienda por la gubernatura.
-¡Vaya! Estás entendiendo. ¿No ves que en la próxima decisión el tema de género será fundamental? Y como no veo a las diputadas federales siquiera viéndose candidatas, pues las dos únicas mujeres que podrían ser son Ana Martha y Chely.
-¡Me lleva el tren, Manuelito! En verdad que estás analizando y viendo lo que pasa a tu alrededor, pero no vayas a caer en el error de que por fuerza será mujer la candidata, ya ves que hay mucho loquito corriendo, otros menos acelerados y uno que otro agazapado.
-No seas así, periodista. La verdad es que es entendible. Unos si no hacen las locuras que hacen ni quien los voltee a ver, otros están nerviosos y creen que imitar a uno o a otro es lo correcto cuando sólo reflejan inmadurez, mientras los más listos están calladitos, chambeando y conscientes de que para esta decisión hay pedigrís y hay talentos, además de amigos y resultados. Los que saben de esto tienen claro que poco pueden hacer, más que hacer su chamba, salir a que los conozcan, hacer sus recorridos, realizar sus gestiones y esperar a que las decisiones fluyan.
-Estoy de acuerdo, no creo que nadie deba sentarse a esperar, pero tampoco sirve de mucho enrarecer el ambiente, contaminarlo y menos pregonar que una decisión que ni siquiera está en discusión ya está tomada. Eso es torpeza.
-A ver, periodista, y eso del bautizo ¿tiene lecturas?
-Yo creo que sí, amigo. Está claro que no va a ser candidato una persona que el gobernador no considere, que el gobernador no vea con buenos ojos y por eso la trampa: es mi compadre, se justificaría el padre del ahijado, pero todos sabemos la distancia que los aleja.
-Entonces, para ti fue una jugarreta.
-Vela como quieras, Manuel, pero es muy básica. Yo tengo compadres que no se han acordado de mis hijos después de la misa y como yo hay muchos. Eso de los compadrazgos en política es una hipocresía si no sale del corazón y no por eso se van a resolver ofensas, agravios y demás.
-Para ti no pasa de un buen intento, entonces.
-Eso si no lo sé. Habría que ver entonces quien finge más o quien actúa mejor.
-Entonces no es más que otro simulacro.
-En política la amistad es etérea y pobre del que se la crea. La palabra amigo está muy minada, hoy creo que significa muy poco.



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